Es la imagen que da inicio a la Semana Santa en Roma.
Un año diferente en el que la procesión era presidida por un pontífice nuevo: el papa León XIV, en su primera Semana Santa al frente de la Iglesia.
El momento clave llegó durante la homilía, donde el Papa quiso centrar su mensaje en la paz, con palabras directas que marcaron el tono de la celebración:
LEÓN XIV
Y sobre todo escuchamos el gemido de dolor de todos los que están oprimidos por la violencia y de todas las víctimas de la guerra. Cristo, Rey de la paz, sigue gritando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tened piedad! ¡Dejad las armas, recordad que sois hermanos!
Las palabras del papa resonaron ante los 20 mil fieles que se encontraban en la plaza. Un llamado a la paz que, desde el Vaticano, volvía a hacerse eco.
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