En el marco de la celebración del Jueves Santo, el rito del lavatorio de los pies se desarrolla con especial solemnidad en la Basílica de San Juan de Letrán, catedral del Papa como obispo de Roma. Este gesto, tiene lugar durante la Misa de la Cena del Señor y recuerda el acto de humildad de Jesús con sus discípulos en la Última Cena.
El papa León XIV, una vez finalizada la homilía, siguiendo el ejemplo de Jesús, usó un delantal para proceder al lavaotorio de 12 sacerdotes, curiosamente, los ordenó a once de ellos como tales el pasado mes de mayo, recién elegido pontífice.
El lavatorio de los pies en San Juan de Letrán adquirió así un carácter particularmente significativo, al celebrarse en la sede episcopal de Roma.
León XIV, en su primera celebración de la Eucaristía del Jueves Santo e inicio del Triduo Pascual, recordó cuál es el misterio de la fe que a lo largo de los próximos días experimenta el pueblo cristiano: un amor hacia la humanidad por encima de todas las cosas.


















