Es uno de los momentos más importantes de la Semana Santa: cuando se bendicen los óleos sagrados que se usarán durante todo el año en los sacramentos.
En ésta Eucaristía se bendicen tres tipos de aceites: el óleo de los enfermos, usados en la unción de los enfermos; el óleo de los catecúmenos, usados durante el bautismo y el Santo Crisma: una mezcla de aceite y perfume usados en el bautismo, la confirmación y la ordenación sacerdotal.
Se trata de una celebración que muestra el signo de unidad entre todos los sacerdotes y su obispos, en este caso, el de Roma.
PAPA LEÓN XIV
En este primer año en el que presido la Misa Crismal como Obispo de Roma, deseo reflexionar con ustedes sobre la misión a la que Dios nos consagra como su pueblo. Es la misión cristiana, la misma de Jesús, no otra.
León XIV se dirigió a todos los sacerdotes presentes recordándoles cuál es la misión de la vocación por la cuál han sido llamados.
PAPA LEÓN XIV
Sabemos que ser enviados implica, en primer lugar, un desprendimiento, es decir, el riesgo de dejar lo que es familiar y seguro, para adentrarse en lo nuevo.
El pontífice aprovechó la oportunidad en la primera misa crismal que presidió para hacer un repaso de las verdaderas virtudes de todos los sacerdotes, religiosos y religiosas y de los cristianos.
PAPA LEÓN XIV
Por consiguiente, es ahora prioritario recordar que ni en el ámbito pastoral, ni en el ámbito social y político, el bien puede provenir de la prepotencia. Los grandes misioneros son testigos de acercamientos cuidadosos, cuyo método consiste en compartir la vida, el servicio desinteresado, la renuncia a cualquier estrategia calculadora, el dialogo y el respeto.
Una marea blanca inundó el interior de la basílica de San Pedro a pocas horas de dar comienzo el Triduo Pascual: era el color blanco de las albas de cientos de sacerdotes que renovaron sus promesas realizadas el día de su ordenación.
Ana Torres


















