Ana Torres Fonseca
Desde que comenzó su pontificado, son muchas las ocasiones en las que León XIV ha hecho un llamamiento por la paz...
LEÓN XIV
Que la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica, basada en la justicia. Y continuemos rezando por la paz.
Con Medio Oriente en máxima tensión, era necesario pasar de las palabras a los hechos. León convocó una Vigilia de Oración para rezar por este motivo en la plaza de San Pedro.
Y es que, el mensaje de 'Paz Universal' es el mensaje de la Iglesia, y por lo tanto, de todos los pontífices.
PABLO VI
Los pueblos del mundo miran a las Naciones Unidas como la última promesa de armonía y paz: nos atrevemos a traer aquí, con la nuestra, su tributo de honor y esperanza.
Esto ocurrió en 1965: por primera vez, un papa pronunciaba un discurso en la sede de la ONU en Nueva York. El mensaje central de Pablo VI fue el de “Nunca más la guerra”... lo que repitió hasta en cuatro ocasiones...
Unas palabras que también se escucharon con San Juan Pablo II...
Dios de nuestros padres, grande y misericordioso. Señor de la paz y de la vida. Tú tienes proyectos de paz y no de aflicción. Condenas las guerras.
¡Nunca más la guerra, aventura sin retorno, Nunca más la guerra, espiral de luto y de violencia!
Fue una de las voces más influyentes del mundo en favor de la paz. Desempeñó un papel clave como mediador con la diplomacia vaticana e instituyó para ello un histórico encuentro en Asís, una iniciativa que recogió su sucesor, Benedicto XVI.
BENEDICTO XVI
Han pasado veinticinco años desde que el beato Papa Juan Pablo II invitó por primera vez a representantes de las religiones del mundo a Asís para una oración por la paz. ¿Qué ha sucedido desde entonces? ¿En qué punto se encuentra hoy la causa de la paz? Ésta paz también la pidió Benedicto XVI en innumerables ocasiones: ésta vez, desde su residencia de verano, en Castel Gandolfo.
BENEDICTO XVI
Renuevo este urgente llamamiento a la población siria y a sus autoridades,para que restablezcan cuanto antes la convivencia pacífica
Y, si por algo se caracterizó el pontificado de Francisco, fue por recalcar en cada llamamiento que hizo por la paz la idea del fracaso y la pérdida universal que supone una guerra.
FRANCISCO
Y no lo olvidemos nunca: la guerra es siempre una derrota. No se puede salir adelante con una guerra. Debemos hacer todo lo posible para tratar, para negociar, para terminar la guerra. Recemos por esto.
Una paz que es más necesaria que nunca en Oriente Medio, en Ucrania, en Sudán, en Siria y en tantos lugares más que sufren una espiral de violencia y destrucción que elimina la dignidad humana y la convivencia entre los pueblos.


















