Mientras el papa dirigía una vigilia por la paz en el Vaticano, en la capital de Pakistan negociaban Estados Unidos e Irán, enfrentados desde el 28 de febrero, y poniendo en vilo la economía mundial con el epicentro en el Estrecho de Ormuz.
El pontífice, que ya tachó de inaceptable la amenaza de Trump de aniquilar Irán, envió este mensaje a los políticos mundiales aunque, eso sí, en ningún momento hizo referencia a ninguna nación ni dio nombres concretos.
LEÓN XIV
Sin duda, los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. A ellos les gritamos: Deténganse. Es tiempo de paz. Siéntense en mesas de diálogo y de mediación, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte.
Trump pareció sentirse aludido. Apenas 24 horas después, cargaba públicamente contra el papa. Una acción sin precedentes. El presidente de Estados Unidos llamó “débil” a León y, ojo, porque se atribuyó el mérito de su elección en el cónclave.
León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula. No estaba en ninguna lista para ser papa y la Iglesia lo puso allí para solo porque era estadounidense y pensaron que sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano.
De hecho, Trump hasta publicó esta imagen en la que aparece como si fuese Jesucristo. Las redes estallaron y muchos católicos señalaron que se trata de una grave falta de respeto.
Pero no solo eso. Trump calificó al papa de “débil en materia de delincuencia” y “pésimo en política exterior”, haciendo referencia a las declaraciones del pontífice en casos como el de Venezuela o Irán.
No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares. No quiero un papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara Venezuela […]. León debería enmendar su papel como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y concentrarse en ser un papa, no un político.
La primera respuesta oficial de la Iglesia vino de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos. Su presidente emitió una breve respuesta por la noche, tras el mensaje en redes de Trump.
«Me entristece que el presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre. El papa León no es su rival; tampoco es el papa un político. Es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y en defensa de las almas».
Por su parte, León XIV embarcaba esa misma mañana a su gira por África. Hasta el momento del despegue, no hubo respuesta oficial del papa.














