Ocurrió hace un año. El papa Francisco ingresaba en el hospital. Todos los ojos del mundo dirigieron sus miradas a Roma.
Pocos días antes ya había dado señales de alarma.
FRANCISCO
Y ahora me disculpo un poco y pido al maestro que continúe la lectura por dificultad para respirar.
Comenzó una larga y dura hospitalización que duró casi 40 días. Los médicos consiguieron estabilizarlo pero reconocían que la situación era muy delicada.
DR. LUIGI CARBONE
Médico, Estado Ciudad del Vaticano
Como todos los pacientes frágiles yo digo que están siempre sobre en el filo de la navaja. Basta poquísimo para que se desequilibre.
De hecho el papa sufrió varias crisis respiratorias graves que pusieron en peligro su vida. Aunque eso no le hizo perder el humor ni la sonrisa.
DR. SERGIO ALFIERI
Médico, Hospital Policlínico Gemelli (Roma)
Entramos y le dije: "¡Buenos días, Santo Padre!". Y él, con una sonrisa pícara, me respondió: "¡Buenos días, santo hijo!". Para que vean cómo está de lúcido.
Francisco tenía 88 años. Y este día marcó el inicio del fin. Un día de febrero que estremeció a toda la Iglesia.
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