El encuentro entre el superior de la fraternidad, comúnmente conocidos como lefebvrianos, y el responsable del dicasterio de la Doctrina de la Fe, tuvo lugar en Roma. Transcurrió en un clima cordial y franco, según uno de los protagonistas.
El tema que abordaron era grave:
días antes la Fraternidad Sacerdotal San Pío X había anunciado su intención de ordenar obispos sin la aprobación del papa, un gesto que supondría un cisma inmediato. Aunque aseguraron que no les faltan motivos para hacerlo. Dijeron que Roma llevaba mucho tiempo dando largas. Y mientras tanto, la fraternidad corre el riesgo de quedarse si obispos propios; lo que pondría en riesgo la continuidad de su espíritu o su carisma.
Por eso el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe propuso una reunión con el superior general de la Fraternidad.
Según informó el propio Vaticano en un comunicado, durante la reunión se abordaron diversos puntos teológicos en los que hay desacuerdo. Uno de ellos tiene que ver con el Concilio Vaticano II y hasta qué punto hay que adherirse a sus textos. La Doctrina de la Fe ha propuesto a la Fraternidad realizar reuniones de diálogo teológico para aclarar puntos de vista y que suspendan las ordenaciones episcopales que anunciaron para el mes de julio.
La respuesta llegó horas más tarde. La Fraternidad, tras la reunión del superior general y el consejo, publicó un comunicado donde prometen responder en unos días.
El padre Pagliarani (superior general) responderá en unos días. Escribirá directamente al cardenal Fernández y también dará a conocer su respuesta a todos los fieles.
La Fraternidad de Sacerdotal San Pío X nació en Suiza en 1970. Su objetivo principal es la formación sacerdotal pero llevan décadas de fuertes tensiones con Roma. Se trata de una institución muy crítica con algunos aspectos del Concilio Vaticano II.JRB















