Carmen Álvarez Cuadrado
Cuando a Francisco le preguntaban por un viaje a Argentina, esta era su respuesta...
FRANCISCO
Yo respondo siempre un poco irónicamente: He estado 76 años en Argentina. ¿Es suficiente, no?
ELISABETTA PIQUÉ
Corresponsal de 'La Nación' (Argentina)
Pero él decía, bueno, me tuvieron 76 años, ahora tengo que ser el pastor del mundo... Así que, eso fue, como que quedó una espina también para él, porque él sabía que mucha gente hubiera deseado este viaje.Jorge Mario Bergoglio salió de su tierra natal en marzo de 2013. En pocos días, su vida daría un giro de 180 grados. Entraría a la Capilla Sixtina vestido de rojo y saldría horas después entero de blanco y cambiando su nombre por Francisco.
En sus 12 años de pontificado, realizó 47 viajes y visitó 66 países; casi una decena eran de América Latina. Estuvo en todos los países que limitan con Argentina, menos en Uruguay. Pasó por Chile, Bolivia, Paraguay y Brasil.
Pero nunca regresó a Buenos Aires, la ciudad que lo vio nacer; tampoco volvió a tomar el autobús; ni a ver la habitación en la que pasó tantas horas...
Y muchos esperaban que esta imagen se repitiera: el que había sido su pastor volviendo a los sitios donde predicó, pero esta vez como papa...
ELISABETTA PIQUÉ
Corresponsal de 'La Nación' (Argentina)
Creo que fue la gran asignatura pendiente. Creo que él era un papa jesuita que creía en la cardiognosis. El corazón te dice qué tienes que hacer. Evidentemente su corazón, pero su corazón en el sentido, su instinto profundo. Porque sabemos, si él quería hacer una cosa, lo hacía.
Pero, entonces, ¿cuáles fueron los motivos por los que Bergoglio nunca volvió a Argentina?
Francisco tenía miedo a que usaran la figura del papa con fines políticos. Y no se escondía en decirlo. Lo hizo en 2015, en una entrevista con Televisa.
Pero lo tengo que decir. A veces, yo me he sentido usado por la política del país.
ELISABETTA PIQUÉ
Corresponsal de 'La Nación' (Argentina)
Él sufrió eso desde el principio, de un lado y del otro, y que el papa kirchnerista, que el papa peronista, que el Papa que no le sonrió a Macri, es decir, hubo una manipulación.
Pero más allá de esas posibles razones políticas, existen otros motivos. Por un lado, Francisco señaló que priorizaría los países periféricos: por ejemplo, los pequeños o los que nunca habían recibido la visita de un pontífice.
También estaban los problemas de agenda. Miren aquí lo que dijo el papa.
FRANCISCO
Hay una cosa que no sé por qué no se dice. Ha estado programado un viaje a Argentina en noviembre de 2017.
Esa visita se suspendió por este motivo: la Santa Sede evita que un papa viaje durante la campaña electoral de un país, para que su imagen no se manipule políticamente.
Y lo que ocurrió es que el papa iba a ir además de a Argentina a Chile, y las elecciones eran en diciembre de 2017, es decir, justo después del viaje.
La idea habría sido pasarlo a enero de 2018, pero él mismo dijo que en ese mes en Argentina es verano, está todo el mundo de vacaciones y que no tenía mucho sentido. Al final, se fue dejando...
La última oportunidad era la segunda mitad de 2024, como el propio papa anunció. Después, se volvió a la duda, su salud se fue complicando con los meses hasta que, finalmente, ese viaje nunca se produjo.
León XIV recoge ahora ese testigo y pisará suelo argentino. Lo hará después de estar en Uruguay, otro de los países que se quedó sin visita papal. El último pontífice que recibieron ambas naciones fue Juan Pablo II a finales de los 80.

















