Daniel del Castillo González
Mientras la guerra entre Rusia y Ucrania sigue bloqueando los canales políticos, el Vaticano mantiene abiertas otras vías de contacto.
Una de ellas tiene nombre y apellido: El Cardenal Matteo Zuppi.
Fue elegido por Francisco en 2023 como enviado para la paz en Ucrania.
FRANCISCO
La misión del cardenal Zuppi es una misión de paz que le encomendé. Y sus planes eran visitar Moscú, Kiev, Estados Unidos y Pekín. El cardenal Zuppi es un hombre de gran “universalidad” y de diálogo. En su historia figura el trabajo realizado en Mozambique por la paz y todo eso y por eso le envié a él.
León XIV ha decidido mantener ese mismo encargo. Apenas dos meses después de su visita a Ucrania, ahora el Cardenal Zuppi ha visitado e Rusia a prisioneros de guerra ucranianos.
Sobre la mesa temas como desaparecidos y retorno de menores a Ucrania. El propio cardenal ha pedido acelerar las verificaciones necesarias para conseguirlo.
ANDRII YURASH
Embajador de Ucrania ante la Santa Sede
La misión del cardenal Zuppi está concentrada en ayudar a los niños ucranianos que Rusia robó o que se llevaron del territorio ucraniano tanto a Rusia como a Bielorrusia. Y también la misión está concentrada en que se devuelva a los prisioneros.
Uno de los encuentros sucedió con Kirill, el patriarca de la Iglesia Rusa, ambos hablan de una situación marcada por la tensión entre Rusia y Occidente y recuperan un precedente muy concreto.
El encuentro también tiene un componente muy personal. El Cardenall explicó que la delegación modificó el programa del viaje porque León XIV quería expresamente que se produjera esa conversación con Kirill.
Solo unas semanas antes de Zuppi, el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, estuvo en Moscú.
La diferencia es importante: Gallagher representa el canal diplomático de la Santa Sede; Zuppi está encargado específicamente del canal humanitario.
ARCHIVO
CARD. MATTEO ZUPPI
Arzobispo de Bolonia (Italia)
Empezamos a proteger a los más pequeños. Es la tarea de la misión que me ha confiado el papa Francisco, que está empezando a dar algunos frutos para quienes necesitan reunirse con sus familias.
Por ahora, el resultado se mide en cosas mucho más concretas: un prisionero que pueda volver a casa, un menor que pueda reunirse con su familia o una persona desaparecida cuya suerte pueda aclararse.
Zuppi vuelve así a Moscú por tercera vez en tres años. Y lo hace con una misión que León XIV ha decidido mantener viva.
Mientras la diplomacia busca una salida a la guerra, la Iglesia continúa ayudando a las personas que están pagando sus consecuencias.













