Carolina Bellocq
La salud mental es un tema que preocupa al papa León XIV. En su viaje a España, dijo esto a los jóvenes:
PAPA LEÓN
Es importante tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas. Es una señal de que hay algo profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales.
En el mes de octubre, la pastoral de la salud mental es su principal intención de oración.
Y el organismo vaticano que se encarga del Desarrollo Humano ha publicado un mensaje el Día de la Salud Mental. Allí la prefecta se dirige a los que padecen por esta causa:
“A todos los que sufren, la Iglesia les dice: no están solos, y Dios no les ha abandonado”
Rvda. Sor Alessandra Smerilli, F.M.A.
Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
El Vaticano pide a la Iglesia en general trabajar por esta causa: desarrollar un ministerio estable, competente, compasivo y preventivo.
Por eso, solicita a todas las personas de buena voluntad a comprometerse con quienes afrontan dificultades de salud mental y a colaborar con la Iglesia en este campo.
“Quienes sufren problemas de salud mental no son meros destinatarios de cuidados, sino son protagonistas del camino que hemos de recorrer, y sus voces deben contribuir a configurar las respuestas. Cuidar de ellos no es una preocupacion marginal”
Rvda. Sor Alessandra Smerilli, F.M.A.
Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
Hay dos situaciones que preocupan especialmente a la Iglesia: la de quienes viven crisis humanitarias que dejan traumas y la de los jóvenes que se enfrentan a nuevas formas de vulnerabilidad emocional.
El Dicasterio publicó un manual con reflexiones y líneas de actuación. Está disponible en cinco idiomas y es de acceso gratuito, en la web institucional.
El objetivo es que los agentes pastorales puedan formarse, y así acompañar mejor en estas situaciones.















