El 27 de octubre de 1986, San Juan Pablo II reunió en Asís a líderes religiosos mundiales para rezar juntos por la paz por primera vez.
Cuarenta años después, el papa León XIV estaría en este aniversario, pero sus médicos le aconsejaron cancelar el viaje. Según la Oficina de Prensa de la Santa Sede, fue para "facilitar su recuperación" tras su reciente cirugía.
Aunque el Papa no pudo asistir en persona, envió un videomensaje a los fieles congregados allí.
PAPA LEÓN XIV
Hubiera querido estar con ustedes, junto a la tumba de san Francisco, en este importante aniversario, para ver sus rostros y dar juntos un hermoso testimonio: ¡vivir como hermanos y hermanas ya es posible!
Reflexionando sobre las palabras de Juan Pablo II, el papa reiteró la necesidad de mantener vivo el espíritu de Asís en medio de las tensiones globales.
PAPA LEÓN XIV
Después de 1989, no pocos sostuvieron que la globalización habría asegurado al mundo una paz estable. Lamentablemente, como escribí en Magnifica humanitas, «se confió casi ciegamente a los mercados la capacidad de producir bienestar, democracia y estabilidad, mientras que, en realidad, la globalización no ha generado automáticamente unidad y paz, sino que ha suscitado reacciones fundamentalistas, identitarias y nacionalistas»
Ante este panorama, el papa pidió a los líderes religiosos que se comprometan con el diálogo, la negociación y el entendimiento mutuo, subrayando que la violencia nunca es la respuesta.
PAPA LEÓN XIV
¡La guerra nunca puede librarse en nombre de Dios! Para nosotros, los creyentes, «luchar en nombre de la religión significa, en realidad, golpear a la religión misma». No existe ninguna guerra santa: ¡solo la paz es santa!
Concluyó con la afirmación de que la oración nunca es en vano.
















