Camino a Florida, el papa León XIV visitó la parroquia de Santa Teresita, en la localidad de Joanicó, y dedicó unas palabras espontáneas a los que se habían congregado allí.
LEÓN XIV
ORIG. ESPAÑOL
¡Feliz domingo! Pues ustedes no lo saben, pero estoy de verdad muy contento por este breve momento en la parroquia de Santa Teresita, la primera parroquia en Uruguay dedicada después de su canonización. Pues en mi familia, especialmente con mi papá, teníamos una gran devoción a Santa Teresita. Y entonces poder pasar por aquí en este día de fiesta.
Ustedes saben que estamos en camino a Florida para celebrar la fiesta de Nuestra Señora de los Treinta y Tres. Pues es un momento de devoción, un momento de agradecimiento, un momento para reconocer que la gracia de Dios, el amor de Dios, está siempre con nosotros y que Dios nos acompañe en todo momento, sea en los momentos felices como también cuando sufrimos, cuando estamos quizás con enfermedad, dolor, tantas dificultades.
Pues vamos a pedir la bendición del Señor sobre cada uno de ustedes, sus familias, si han traído rosarios, objetos de devoción, también los bendecimos en este momento.
Y vamos a pedir al Señor que nos ayude a todos a crecer en la fe, a vivir nuestra fe con valentía, a no tener miedo de decir, “yo soy cristiano, yo soy católico, yo creo en Jesucristo”.
Jesús que nos ha dado la vida y nos enseña a vivir a nosotros también, sirviendo a los demás, caminando unidos y buscando la presencia de Dios, compartiendo la alegría de ser cristianos con todos.



















