Han pasado 1.463 días desde que Rusia invadió Ucrania, y las cifras de muertos, heridos y desaparecidos son impactantes.
Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, desde la Segunda Guerra Mundial, ninguna nación había perdido tantos soldados en un solo conflicto.
Se estima que unos 325.000 soldados rusos han muerto en combate y las cifras de los ucranianos ascienden hasta los 140.000.
En septiembre, viajamos a Ucrania. Y lo que vimos fue esto: los rostros de las víctimas siguen llenando los cementerios de estos países y las familias siguen llorando las pérdidas.
KATERYNA RUDENOK
Madre de un soldado ucraniano fallecido
No hay mayor dolor que el dolor de una madre que ha perdido a sus hijos, tan jóvenes. No se puede describir con palabras, ni con nada. Lo único que... no soy la única madre a la que le ha ocurrido esto.
Pero hay otro sentimiento que ha sido protagonista durante estos larguísimos cuatro años: la incertidumbre de aquellos que siguen desaparecidos. Según el Ministerio del Interior Ucraniano, unas 74.000 personas siguen sin rastro.
Por otro lado, el número de prisioneros de guerra es uno de los más difíciles de establecer. Desde el principio, Francisco se involucró. E incluso la Santa Sede medió para que muchos fuesen liberados.
ANDRII YURASH
Embajador de Ucrania ante la Santa Sede
Creo que ningún otro líder mundial ha mencionado tantas veces Ucrania como el papa Francisco. Cada semana en el Ángelus, el domingo, o en las audiencias generales. El papa siempre ha insistido en rezar por Ucrania.
ARZ. SVIATOSLAV SHEVCHUK
Primado de la Iglesia greco-católica ucraniana
Quisiera expresar mi gratitud, en mi nombre y en el de toda nuestra Iglesia, al Santo Padre, el papa Francisco, que participó personalmente en la liberación de nuestros padres redentoristas Bohdan e Ivan.
De hecho, hace unos días, León XIV recibió una nueva lista con 400 prisioneros y desaparecidos para que medie por ellos ante Rusia.
Por el momento, el pontífice recibió a este grupo de Ucrania. En las imágenes que están viendo, León escucha la desolación de las esposas, madres e hijas de soldados ucranianos que continúan prisioneros.
Y a esto, se suman sus mensajes. Una misión que se muestra al mundo con los continuos pronunciamientos de los pontífices a través de los llamamientos incansables por la paz.
PAPA LEÓN XIV
Por esto renuevo con fuerza mi llamamiento: que callen las armas, que cesen los bombardeos, que se llegue sin demora a un alto el fuego y que se refuerce el diálogo para abrir el camino hacia la paz.
Y más allá del papa, está lo que no se ve: la diplomacia entre bambalinas del Vaticano. Y aquí hay dos figuras que han estado al frente desde el principio. Por un lado, está el cardenal Parolin, que incluso llegó a viajar a Ucrania en calidad de número 2 de la Santa Sede.
A él, se suma el cardenal Zuppi, a quien el papa Francisco le encargó la misión de paz para Ucrania. El purpurado estuvo en Ucrania, Rusia, China y Estados Unidos tendiendo puentes. Aunque si por algo destaca su labor, es para que vuelvan los menores ucranianos que siguen en Rusia.
CARD. MATTEO ZUPPI
Arzobispo de Bolonia (Italia)
Empezamos a proteger a los más pequeños, como usted ha recordado. Es la tarea de la misión que me ha confiado el papa Francisco, que está empezando a dar algunos frutos para quienes necesitan reunirse con sus familias.
En estos cuatro años de guerra, la Santa Sede ha optado por permanecer al lado de las víctimas: junto a las familias que esperan, junto a los que aún no regresan; Y, aunque el conflicto aún no termina, la labor de acompañamiento sigue aportando un rayo de luz en medio de la oscuridad con un mensaje claro: la dignidad humana no se negocia y la paz debe abrirse camino.
AT














