Ana Torres Fonseca
Las 48 horas entre el domingo 5 de abril y el martes 7 tuvieron al mundo en vilo. En sus redes sociales, Donald Trump lanzó una advertencia: si Irán no reabría el Estrecho de Ormuz lanzaría un ataque devastador.
Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso ocurra, pero probablemente ocurrirá.
A la salida de la Villa Barberini en Castel Gandolfo, León XIV declaró lo siguiente ante los periodistas que lo esperaban a las puertas de su residencia:
LEÓN XIV
Hoy, como todos sabemos, también ha habido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán. Esto realmente no es aceptable. Aquí hay cuestiones, ciertamente de derecho internacional, pero mucho más una cuestión moral por el bien de todo el pueblo, en su conjunto.
Ante estas amenazas, el mensaje del papa y de la Iglesia Universal es claro y conciso: la paz es más urgente que nunca.
LEÓN XIV
Diría simplemente, una vez más, lo que dije en el mensaje Urbi del domingo, pidiendo a todas las personas de buena voluntad que busquen siempre la paz y no la violencia, que rechacen la guerra, especialmente una guerra que muchas personas han dicho que es una guerra injusta.
Además, también añadió que la guerra no es una solución a ningún conflicto, sino todo lo contrario. Es la creación de problemas aún más grandes.
LEÓN XIV
De hecho, tenemos una crisis económica mundial, una crisis energética, una situación en Oriente Medio de gran inestabilidad, que solo está provocando más odio en todo el mundo.
Finalmente, la tensión bajó el nivel cuando Trump anunció el alto al fuego durante dos semanas, con la mediación de Pakistán y, para seguir contribuyendo a una paz verdadera y definitiva, León XIV ha convocado para el próximo sábado 11 de abril, una vigilia de oración en la plaza de San Pedro del Vaticano.
















