Nueva polémica en torno a la FSSPX, esta vez por las misas en Lourdes

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26/08/2026
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Carolina Bellocq

Los miembros de la Fraternidad San Pío X, también conocidos como lefebvrianos, se enfrentan ahora ante el anuncio de que no pueden celebrar Misa en Lourdes, justo cuando preparan una peregrinación multitudinaria.

El obispo de Lourdes-Tarbes, Mons. Jean-Marc Micas, ha publicado un comunicado donde analiza la sanción de la Iglesia a la Fraternidad después de que esta ordenara obispos sin permiso papal. Se trata de un documento de la Doctrina de la Fe que declara la excomunión a quienes adhieran públicamente al movimiento. Este grupo reivindica la Tradición y ha presentado un recurso, pero no ha tenido respuesta de Roma.

Así las cosas, y ante una masiva peregrinación prevista por San Pío X para fines de octubre, la diócesis que incluye a Lourdes ha publicado un documento:

No puedo autorizar la celebración de la Misa ni de los demás sacramentos, ni siquiera las oraciones públicas (...) dentro del Santuario. Por tanto, se retira la autorización que hasta ahora se concedía a la FSSPX para hacerlo. En cambio, naturalmente, cualquiera que lo desee puede acudir libremente a la Gruta o a cualquiera de los lugares del Santuario para rezar de manera privada”.

El obispo se declara “plenamente consciente del dolor y quizá de la incomprensión que esta decisión causará” y lamenta “la situación de desgarramiento de la túnica de Cristo que provocan nuestras divisiones”.

Este caso se ha hecho público porque refiere a un santuario, es el reflejo de lo que ocurre en todo el mundo.

El superior de San Pío X en Francia respondió expresando su respeto al obispo, y también “su pesar y su incomprensión”. Pero aseguró que mantendrá la peregrinación anual prevista para fines de octubre.

Si las puertas del Santuario permanecen cerradas para una peregrinación pública, la puerta del Corazón de la Madre de Dios, en cambio, nunca se cierra a sus hijos. ¡Sin duda, Ella reconocerá a los suyos!”

Además, denunció la paradoja de que el año pasado Lourdes acogió una peregrinación de cristianos y musulmanes.

¿Cómo no extrañarse —e incluso indignarse— de que quienes no reconocen ni la Maternidad divina de la Santísima Virgen María (…) hayan sido autorizados allí donde hoy se nos prohíbe?”

Los miembros de la Fraternidad están pendientes del asunto, que está presente en la prédicas de estos días. Por ejemplo, el 23 de agosto el P. Jean-Michel Gleize comentó esto en el sermón de la Misa.

P. GLEIZE
Mis muy queridos hermanos, sin duda —no lo sé, pero quizá— este año no tendremos la gracia de entrar en el Santuario de Lourdes como hasta ahora. Pero ¿qué nos queda, mis queridos hermanos? ¿Qué nos queda? Nos queda que creemos en la Santísima Virgen. Creemos que es la Madre de Dios. Creemos que es la Virgen Inmaculada. Creemos que es Corredentora. Creemos que es Mediadora de todas las gracias. Y eso, nadie, ninguna excomunión, podrá jamás quitárnoslo.

Salvo que Roma responda al recurso presentado por los llamados lefebvrianos en julio, la situación se mantendrá y estos no podrán celebrar misas en templos católicos.

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