Carmen Álvarez Cuadrado
El cardenal Marc Ouellet fue acusado falsamente de cometer agresiones sexuales. Lo ha dictaminado un tribunal civil de Canadá.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Rome Reports, condena a Pamela Groleau, agente de pastoral, a pagarle al purpurado 100.000 dólares canadienses. Y añade lo siguiente:
"La señora Groleau […] eligió modificar su versión de los hechos para atraer la atención del público, pero lo hizo de una manera tal que actuó con temeridad, incluso malicia.
La prueba revela, fuera de toda duda, que sus alegaciones respecto del cardenal Ouellet son infundadas.
El Tribunal concluye que el cardenal Ouellet fue víctima de difamación por parte de la señora Groleau".
Un mes después de dictar sentencia, y cerrado el plazo de apelación, el cardenal rompe su silencio en esta entrevista para dar testimonio tras estos largos años de lucha judicial y reiterar la tolerancia cero ante los abusos en la Iglesia.
CARD. MARC OUELLET, Prefecto emérito, Dicasterio para los Obispos
Pienso en toda la historia, desde el principio hasta el final, han sido cuatro años. Pues bien, ha sido vivido como una pesadilla, una experiencia muy difícil, costosa, porque he tenido que recurrir a abogados para defenderme y esto ha tenido impacto en mi reputación, mi autoridad moral, sobre mi salud y tantas otras cosas.
Todo empezó en 2022. En Canadá, se autorizó una acción colectiva contra la Archidiócesis de Quebec por abusos a menores desde 1940, en la que Groleau incluyó su denuncia contra Ouellet. El cardenal la acusó por difamación.
CARD. MARC OUELLET, Prefecto emérito, Dicasterio para los Obispos
Yo no sabía cuánto tiempo podía durar esta acción. Esperé cuatro meses, hasta diciembre, pero cuando vi que hacían publicidad de otros casos de curas o también de obispos, pero todos de abusos a menores, vi que mi caso lo estaban mezclando con pedofilia. Y dije: esto es insoportable, esto no puedo tolerarlo, y por lo tanto procedí a la demanda.
En la sentencia, se dictamina que la autoridad moral y la integridad de Ouellet se vieron muy afectadas.
CARD. MARC OUELLET, Prefecto emérito, Dicasterio para los Obispos
Creo que hoy, en todos los casos que han sido publicitados, hay más bien una presunción de culpabilidad, y por lo tanto me sentí bajo esta nube de sospecha, de duda.
Porque vi gente que me había invitado y que ya no sabía qué hacer. Por lo tanto, cancelaciones, precauciones, justificaciones de por qué yo estaba en tal evento o había sido invitado para dar una conferencia; era una persona controvertida, así que todas estas cosas muy desagradables.
El juez, además, añade que el impacto de lo que vivió el purpurado al final de su carrera, después de una gran trayectoria profesional, es difícilmente cuantificable.
CARD. MARC OUELLET, Prefecto emérito, Dicasterio para los Obispos
Temo que no se pueda realmente reparar el daño, pero cuando pienso en esto pienso también en aquellos que han sufrido, las víctimas de abuso sexual que han sufrido más que yo, mucho peor que yo, y que aun cuando son reconocidas como verdaderas víctimas y reciben indemnizaciones, esto no resuelve el problema de su dolor, que a menudo han llevado en silencio durante décadas antes de poder hablar. Mi caso es pequeño en comparación con este sufrimiento. Por esto, yo ante Dios rezo por todos los que sufren más que yo y también por los perpetradores de estos crímenes.
En su entrevista con Rome Reports, Ouellet explica cómo ha sido su política antiabusos durante toda su trayectoria, desde Quebec hasta el Vaticano.
CARD. MARC OUELLET, Prefecto emérito, Dicasterio para los Obispos
Yo comencé a luchar contra los abusos como sacerdote en 1990, cuando estalló en Canadá el caso de los abusos a menores en el colegio de Mount Cashel, en la provincia de Terranova.
Esta conciencia la he desarrollado desde hace mucho tiempo y luego, cuando fui nombrado prefecto de lo Obispos, acompañé a los obispos con un ojo sobre esta realidad y también haciendo correcciones a veces severas a obispos en este campo. Entonces, se imagina que cuando soy yo atacado personalmente, esto me destruye en cierto modo el trabajo pastoral que he hecho, como que me quita credibilidad. Pero yo sé muy bien que se debe continuar la lucha sin medias tintas y sin descanso.
Con todo esto sobre la mesa, el cardenal decidió que los 100.000 dólares canadienses que Pamela Groleau le tendrá que pagar van a ir destinados, tal y como se refleja también en la sentencia, a las víctimas de abusos en las comunidades indígenas de Canadá.
El escándalo contra Ouellet estalló justo después del viaje de Francisco a este país. El papa pidió perdón a estos pueblos por lo sucedido. Y, para el cardenal, donar ese dinero era un signo de afecto y conciencia contra los abusos.















