Cuando todo estaba preparado para el despegue de vuelta a Roma tras el viaje a España de León XIV, un problema técnico hizo, aparentemente relacionado con el motor por el fuerte viento, que el rey de España tuviese que subir y, segundos después, ambos bajasen para dirigirse a la sala de espera del aeropuerto a la espera de que todo volviese a la normalidad.







