Carmen Álvarez Cuadrado
Tras sus vacaciones en Castel Gandolfo, León XIV retomó las audiencias generales. Pero esta vez el lugar no fue ni la Plaza de San Pedro ni el Aula Pablo VI, sino el interior de la basílica, que se llenó de cientos de peregrinos...
Lo que no cambió fue el contenido. El papa siguió con sus catequesis sobre el Concilio Vaticano II. En concreto, sobre la liturgia y la oración. El pontífice lo relacionó con la vida actual...
LEÓN XIV
En nuestro tiempo, en contextos dominados por una mentalidad centrada en la eficiencia y el consumismo, la oración puede parecer algo inútil e insignificante. En un mundo en el que la ciencia y la tecnología pretenden dar todas las respuestas, rezar puede parecer una forma de evasión.
Lo que recalcó León es la oración como dimensión fundamental de la humanidad. También, explicó el sentido de la Liturgia de las Horas. De hecho, dijo que es una de las mejores formas de aprender a rezar.
LEÓN XIV
Por la mañana, comenzamos el día con fe y gratitud; al mediodía, pedimos la fuerza de la fidelidad en medio de las dificultades; por la tarde, una vez terminado el trabajo, las Vísperas acompañan el momento de la puesta de sol; por la noche, nos dormimos confiándonos a la paz de Dios.
La audiencia coincidió con el día de la Virgen de las Nieves, que se celebra cada 5 de agosto. León XIV recordó el llamado milagro, que tiene lugar cada año en Sta. María la Mayor con una lluvia de pétalos desde el artesonado de la basílica.

















