La causa de beatificación de don Luigi Giussani, sacerdote italiano fundador del movimiento Comunión y Liberación, sigue adelante. En mayo se clausuró la etapa diocesana con todos los documentos y testimonios, y comenzó la etapa romana.
Ahora el Dicasterio de las Causas de los Santos analiza todos los materiales y evalúa si lo puede declarar venerable. A su vez, se espera que se certifique un milagro atribuido a su intercesión, que sería prueba de que está en el Cielo y por lo tanto daría paso a su declaración como beato.
Mons. Ennio Apeciti, delegado arquidiocesano del proceso, dijo en una entrevista que hay “varios milagros” atribuidos a su intercesión.
MONS. APECITI
Sí, tenemos que ver, porque tenemos varios registros de milagros. Algunos son tales que pensamos que se pueden hacer examinar; hay que ser muy rigurosos. Estamos haciendo este trabajo. Los hay (...). Sí, sí. Sobre todo uno, el que me gustaría proponer a la Santa Sede como milagro típico. Pero no puedo decir más.
Esto ocurrió en el marco del meeting de Rimini, un encuentro internacional de tipo cultural y político organizado por Comunión y Liberación. Allí hubo un panel sobre el legado del fundador, y luego tuvo lugar la entrevista.
La reunión de Rimini de este año contó, por primera vez desde 1982, con la presencia de un papa. León XIV se encontró con la gente y pronunció un discurso ante los participantes, antes de ir a la zona costera para celebrar una misa al aire libre al atardecer.












