Kate Stevenson
Decenas de miles de católicos acudieron al Dome del America's Center de San Luis para asistir a la beatificación del arzobispo Fulton Sheen el 24 de septiembre.
James Fulton Engstrom, que fue salvado milagrosamente por el arzobispo durante su traumático nacimiento, llevó las reliquias de su homónimo hasta el altar improvisado. El recipiente contenía la mandíbula de Fulton Sheen, que simboliza la voz con la que este proclamó el Evangelio a millones de personas.
La ceremonia tiene lugar 16 años después de que James naciera sin pulso y se recuperara de forma inexplicable tras haber sido declarado muerto. Tanto la familia de James como la Iglesia atribuyen su supervivencia a la intercesión y las oraciones de Sheen.
El cardenal Luis Antonio Tagle presidió la misa en San Luis y actuó como delegado del papa León XIV. Leyó la aclamación de la Carta Apostólica en latín.
Después, se destapó el retrato oficial del arzobispo Fulton Sheen.
A continuación, el cardenal Tagle prosiguió su homilía transmitiendo los saludos del Papa, quien afirmó que «se alegra por la beatificación de su compatriota, su conciudadano de Illinois y hermano obispo».
El cardenal se centró en la unión de Sheen con Cristo y en su servicio a los pobres, y elogió su espíritu de difusión del Evangelio. Pero, sobre todo, destacó su autenticidad y su dedicación a su misión.
CARDENAL TAGLE
Representante papal de la beatificación
Durante una audiencia, el papa Pío XII le preguntó una vez al obispo Sheen cuántas conversiones podía atribuirse como propias, como sus propios éxitos, ¿cuántas conversiones podía atribuirse? Él respondió al papa: «La verdad es que no las he contado para no caer en la tentación de creer que eran mías».
Las autoridades confían en que la espera para la canonización del arzobispo Fulton Sheen sea mucho más corta que la de su beatificación, sobre todo ahora que un papa nacido en Illinois está al frente de la Iglesia.


















