Durante el vuelo entre Lourdes y Metz, y en la última jornada de León XIV y su viaje apostólico en Francia, el papa fue invitado a cabina por el comandante para ser 'oficial de vuelo' de su propio viaje.
Una imagen que recuerda a España, el papa también disftutó del privilegio de ver el vuelo desde los mandos en su llegada a Barcelona.
Escoltado por dos cazas, León XIV se dirigía al encuentro interreligioso, la primera parada del lunes 28 de septiembre en el que vuelve a la casa de pedro por la noche.





















