Daniel del Castillo González
¿Se puede aprender a amar? La Iglesia dice que sí. Y acaba de poner por escrito su respuesta en un nuevo Youcat, el catecismo para jóvenes avalado por Doctrina de la Fe.
Más de 200 preguntas y respuestas sobre amor, sexualidad, relaciones y matrimonio. Pero, ¿Por qué es necesario y qué sabe la Iglesia de esto?
VERÓNICA KATZ
YOUCAT 'Amor para Siempre'
En la sociedad actual hay una pérdida de valores, ya el amor no tiene un sentido profundo. En la sociedad, en los canales de televisión, vemos una imagen distorsionada, falsa del matrimonio.A nuestro alrededor, amigos, familiares, ya ni se casan, y pues los jóvenes, al menos los jóvenes católicos, necesitamos la voz de la Iglesia.
Un catecismo para jóvenes tiene que contar con testimonios de los propios jóvenes. Ellos mismos pusieron sobre la mesa las preguntas que les surgen al pensar en comprometerse.
VERÓNICA KATZ
YOUCAT Love Forever
Este libro no hay que esperar a estar en un estado de vida, en una relación o casado para leerlo, este libro es para todos, para ya, es una revolución del amor.
Cómo saber si una relación es tóxica, qué papel tienen los celos, cómo se afronta la soledad o la sexualidad.
Muchas personas identifican el amor únicamente con un sentimiento que dura mientras dura la intensidad. Para la Iglesia, el amor cristiano exige algo más.
MONS. JOHN JOSEPH KENNEDY
Secretario del Dicasterio para la Doctrina de la Fe
El amor es algo que sentimos a menudo; por ejemplo, en el iPhone uso el símbolo "me gusta" o "amo algo", pero el catecismo, el mensaje de la Iglesia y el mensaje de Cristo nos invitan a descubrir un amor que es mucho más verdadero, más profundo, más duradero y que nos acerca más a Dios, más a nuestro prójimo, a la esposa, a la familia, y nos ayuda a crear una comunidad verdadera.
El catecismo tiene un valor especial, es el primero en el que aparecen las enseñanzas de dos papas.
León XIV plantea una pregunta a los jóvenes. cómo se puede amar como Cristo ha amado.
Francisco recurrió al tango argentino. Un baile dificil de aprener al igual que vivir el matrimonio y la familia como Dios quiere.
Dos pontífices cómplices del amor, más de mil preguntas y el reto de conseguir que el 'para siempre' no se quede solo en dos palabras.


















