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Rome Reports

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Francisco reza por la paz en el mundo en su primera Misa de 2018

El Papa comenzó el nuevo año con esta Misa en la basílica de San Pedro. Recordó que el primer día del año los católicos celebran la fiesta de “Santa María Madre de Dios” y tuvo una intensa homilía sobre la Madre de Jesús. 

Recordó que Dios se encarnó no sólo para estar con nosotros sino para ser como nosotros. 

FRANCISCO
“Desde que el Señor se encarnó en María, desde entonces y para siempre, nuestra humanidad está unida a Él”.

“Decir Madre de Dios nos recuerda esto: Dios se ha unido a la humanidad como el niño a la madre que lo lleva en su seno”.

El Papa dijo que a pesar de todos los problemas y las dificultades de la vida, nada ni nadie podrá robar la certeza de que cada hombre y cada mujer es hijo de Dios y que Dios lo ama. Por eso, propuso a los cristianos que cada día se reserven unos instantes de silencio para meditar esta realidad. 

FRANCISCO

“Reservar cada día un momento de silencio con Dios es custodiar nuestra alma; es custodiar nuestra libertad frente a las banalidades corrosivas del consumo y la ruidosa confusión de la publicidad, frente a la abundancia de palabras vacías y las olas impetuosas de las murmuraciones y las quejas”.

Además, el Papa pidió a la Virgen que custodie los corazones de las personas, para que no pierdan la paz. 

Llevaron las ofrendas estos tres niños “Cantores de la Estrella”, una tradición alemana. Van por las casas llevando una bendición, cantando villancicos y pidiendo ayuda para los pobres. 

Como es tradicional, antes de irse, el Papa besó la imagen del Niño Jesús que hay en la basílica. 

Era la Jornada Mundial de la Paz que este año se dedica a los emigrantes y refugiados. Para conmemorarla, el Papa difundió esta dramática fotografía. Es de un niño que tras la bomba atómica de Nagasaki espera su turno en el crematorio para entregar el cadáver de su hermano.

En el reverso de la imagen junto a su firma, el Papa escribió las palabras “...el fruto de la guerra”.