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Rome Reports

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Papa a reclusas: “La sociedad tiene obligación de reinsertarlas a todas, la dignidad no se toca”


En su segundo día en Chile, el Papa Francisco visitó el centro penitenciario femenino “San Joaquín”. Nada más llegar, saludó a varias reclusas con sus hijos.

En el gimnasio de la cárcel lo esperaban cerca de unas 400 reclusas. Saludó a todas. Muchas lo recibieron con sus hijos en brazos a los que el Papa acarició y bendijo.

La responsable de la pastoral, la hermana Nelly León dio la bienvenida al Papa Francisco que le llamó “padre amigo de los pobres y de la justicia”.

HNA. NELLY
Encargada pastoral penitenciario “San Joaquin”
“Hoy estas mujeres representan aquí, junto a usted, los casi 50 mil hombres y mujeres pobres y vulnerables privados de libertad. Digo pobres, Santo Padre, porque lamentablemente en Chile se encarcela la pobreza. Ellos y ellas hemos querido estar aquí para darle la bienvenida.”

También estaban allí la Presidenta Michelle Bachelet y el Secretario de Estado Pietro Parolin. 

El Papa escuchó el duro testimonio de Janette Zurita, reclusa del penitenciario que explicó lo difícil que es para ellas estar lejos de sus hijos.

JANETH ZURITA
Reclusa, centro penitenciario “San Joaquin”
“Papa amigo, aquí en la carcel he sido testigo de grandes dolores. He visto a muchas compañeras llorar al enterarse de que han abusado de sus hijos o que han asesinado a uno de ellos. Y ese dolor, Santo Padre, es totalmente desgarrador. Aquí conocimos la gracia de Dios y nos aferramos a Él día y noche y encomendamos a nuestros hijos y familia. Vivimos con esperanza en nuestros corazones de que esto es solo una etapa que pronto terminará.”

Mientras el Papa escuchaba atento, Janette le hizo una petición muy importante en nombre de todas las mujeres encarceladas que son madres.

JANETH ZURITA
Reclusa, centro penitenciario “San Joaquin”
“Padre, una peticion muy sentida. En representación de todas las privadas de libertad de Chile, interceda para que el sistema de justicia para que cambien las reglas para las mujeres que somos madres de menores de edad”.

Le cantaron un himno compuesto por ellas antes de que ponunciara su discurso.

El Papa les explicó que nadie está libre de pecado y que todas merecen ser perdonadas. Les pidió que lucharan por su futuro y el de sus hijos.

FRANCISCO
“La sociedad tiene la obligación de reinsertarlas a todas. Cuando digo reinserntarlas a todas, digo reinsertarlas a cada una con el proceso personal de reinserción. Una con un camino, otra por otro, una más tiempo, otras menos, pero es una persona que está en camino hacia la reinserción. Eso métasenlo en la cabeza y exíjanlo”

Cuando Francisco citó a Jesús: “El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra”, todas las reclusas respondieron.

FRANCISCO
“Ninguno de nosotros es cosa. Todos somos personas. Y como personas, tenemos esa dimensión de esperanza. No nos dejemos cosificar. No soy un número, no soy el detenido número tal. Soy fulano de tal. Ser privado de libertad no es lo mismo que estar privado de dignidad. No, no es lo mismo. La dignidad no se toca, a nadie, se cuida”.

Tras el discurso tuvo lugar el intercambio de regalos. El Papa hizo regaló al centro una imagen de mármol de la Virgen María.

Antes de marcharse, Francisco se hizo una fotogrupal con los guardias del centro penitenciario. De ahí puso rumbo a la Catedral de Santiago, donde se encontrará con sacerdotes y obispos.