Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Francisco lo pide de nuevo: Que se respete la voluntad de los padres de Alfie Evans


Con este nuevo tuit Francisco insiste en que se respete la voluntad de los padres del pequeño Alfie Evans. El Papa pide que se escuche el sufrimiento de sus padres y se cumpla su deseo de intentar nuevas posibilidades de tratamiento.

Es la cuarta vez que el Papa aboga por la vida del pequeño tras su primer tuit y los llamamientos que realizó durante el Regina Coeli del 15 de abril y la audiencia general del miércoles 18. Pero, sobre todo, el mayor gesto de apoyo a la familia del niño fue este, su encuentro en Santa Marta con Tom Evans, el padre de Alfie.

Tras conocer de primera mano el sufrimiento y la lucha de los Evans, Francisco pidió al hospital pediátrico del Vaticano que hiciera lo posible por trasladar al pequeño hasta Roma

Para facilitar este traslado, negado por los médicos y jueces ingleses, el gobierno italiano ha concedido la ciudadanía italiana al pequeño.

Sin embargo, ni siquiera esta medida ha logrado frenar la orden de desconectar al bebé de la respiración mecánica. Anoche le retiraron la máquina pero, para sorpresa de todos, el pequeño Alfie comenzó a respirar por sí solo. Los médicos dijeron que sobreviviría unos minutos pero pasó así varias horas por lo que tuvieron que suministrarle oxígeno e hidratación de nuevo.

Fueron inútiles los intentos de los padres por frenar la retirada de la respiración asistida. También fue inútil la visita que realizó la directora del hospital Bambino Gesù que viajó desde Roma y a la que los médicos del hospital de Liverpool ni siquiera recibieron.