Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Resumen de Noviembre de 2018: Papa visitó cementerio y rezó ante tumbas de bebés


En noviembre los católicos rezan por los difuntos, y por eso, el Papa comenzó el mes visitando este cementerio de Roma. Llevó flores a las tumbas del “Jardín de los ángeles”, un lugar reservado a los niños no nacidos.

A lo largo del mes, Francisco tuvo muchas visitas. Se reunió con el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez. Es quizá el jefe de Estado que más regalos le ha llevado. Incluso este trono papal de plástico y madera.

“Para que le quede acá algo cómodo para poder acordarse de nosotros”.

También estuvo con los príncipes herederos de Dinamarca, Federico y Mary. 

“Su Santidad, buenos días”.

Se reunió con el presidente de Suiza, Alain Berset, que le regaló un cartel histórico de la Cruz Roja. 

 “Para prisioneros de guerra, heridos y enfermos, alemanes, franceses, italianos, belgas y austríacos”.

Y también se entrevistó con el presidente de Israel Reuven Rivlin para impulsar las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos. 

“Es un placer volverle a ver”.

Durante un ángelus, el Papa recordó que se han cumplido 100 años del final de la I Guerra Mundial. 

FRANCISCO
“Parece que no aprendemos. Mientras rezamos por todas las víctimas de esa enorme tragedia, digamos con fuerza: apostemos por la paz, no por la guerra”.

También salió del Vaticano para visitar este hospital de campaña donde se atendió a personas sin recursos. Lo regaló él por la Jornada Mundial de los Pobres. Allí animó a los pacientes...

“¡Siempre gracias, Papa!”. 

...y dio las gracias a los médicos. 

“¿Mucho trabajo?”

Ese mismo fin de semana invitó a 1.500 personas necesitadas a almorzar en el Vaticano. Un banquete que regaló el Hotel Hilton de Roma. 

La escena más tierna del mes ocurrió durante una audiencia general, cuando un niño con autismo superó todos los controles de seguridad. 

“Somos de Argentina...”. 

Al Papa le hizo mucha gracia y comprendió perfectamente lo que ocurría. 

“Es argentino, indisciplinado”.

El pequeño se movió libremente, y ni siquiera su hermana consiguió llevárselo de allí.  

FRANCISCO
“Este chico no puede hablar, es mudo, pero sabe comunicar. Sabe expresarse. Y tiene una cosa que me hizo pensar. Es libre. Indisciplinadamente libre... Pero es libre. Y me hizo pensar a mí, ¿Yo soy también libre así delante de Dios?”.

Y en noviembre, una de las ciudades más bellas del mundo, Venecia, se tiñó de rojo para recordar a los miles de cristianos perseguidos en todo el mundo. Rojo, como la sangre que derraman por no renunciar a su fe.