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Rome Reports

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Francisco en Cáritas: Las expulsiones colectivas de inmigrantes no deben aceptarse


Francisco visitó la sede de Cáritas en Rabat. Esta organización eclesial en Marruecos está especialmente volcada con los inmigrantes. Se estima que ayudan a unos 4.000 jóvenes inmigrantes africanos que intentan alcanzar Europa como Jackson, un joven de Camerún que explicó al Papa que, de ser atendido por Cáritas, ahora trabaja con ellos.

“Hoy quiero rendir un homenaje a las personas que me han permitido llegar hasta y deseo, de todo corazón, que mi testimonio pueda ayudar a sensibilizar a mis hermanos: no hay un país soñado, hay simplemente distintos caminos. Lo importante es conservar siempre la esperanza y la fe”.

Después del testimonio, estos pequeños obsequiaron a Francisco con esta danza típica.

A continuación el Papa recibió el saludo del arzobispo de Tánger, el español Santiago Agrelo quien le explicó que estos hombres y mujeres que recalan en Marruecos son expertos en sufrimiento.

MONS. SANTIAGO AGRELO
Arzobispo de Tánger
“Ellos, que son los más vulnerables, llevan en el cuerpo las marcas de Cristo. En ellos es Jesús quien tiene hambre de pan y sed de justicia; en ellos nuestro salvador se estremece de frío y de soledad”.

Después Francisco pronunció un contundente discurso centrado en la inmigración. Dijo que no se puede permanecer en silencio ante las injusticias que padecen migrantes y refugiados.

FRANCISCO
“Mucho más cuando se constata que son muchos millones los refugiados y los demás migrantes forzados que piden la protección internacional, sin contar a las víctimas de la trata y de las nuevas formas de esclavitud en manos de organizaciones criminales. Nadie puede ser indiferente ante este dolor”.

El Papa también lamentó que la dignidad de estas personas parece que dependa de su estatus legal y pidió solidaridad, justicia y misericordia de cara al fenómeno migratorio. Por eso, hizo una fuerte crítica a las políticas de expulsión masiva de inmigrantes.

FRANCISCO
“Las formas de expulsión colectiva, que no permiten un manejo correcto de los casos particulares, no pueden ser aceptadas. Por otro lado, los caminos extraordinarios de regularización, especialmente en el caso de las familias y de los menores, han de ser alentados y simplificados”.

Insistió en que las sociedades que acogen a inmigrantes se ven enriquecidas siempre que sepan proteger, promover, acoger e integrar a quienes llegan. Un trabajo que realiza Cáritas en Marruecos y que el Papa quiso agradecer.

FRANCISCO
“Vosotros bien sabéis y experimentáis que para el cristiano “no se trata solo de migrantes”, sino de Cristo mismo que llama a nuestra puerta”.

Este encuentro en la sede de Cáritas en Rabat terminó con más música...

Y con el saludo personal del Papa a alguno de estos jóvenes inmigrantes.