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Rome Reports

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Papa sobre el perdón: Cuando pasemos por momentos difíciles, recordemos que la vida es un regalo


Aunque llovía a cántaros en la plaza de San Pedro, el Papa no ha querido usar el paraguas. A pesar de la lluvia, se ha acercado con calma hasta el lugar desde el que ha tenido su catequesis para la audiencia general. Luego, ha empezado con una broma. 

FRANCISCO
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! El día no es muy bonito, pero buenos días de todos modos...”

En su catequesis, ha explicado la petición del padrenuestro “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. 

FRANCISCO
“¿Cuál es la actitud más peligrosa de la vida cristiana? ¿Lo sabéis? El orgullo. Esta es la actitud más peligrosa de la vida cristiana, el orgullo. Es la actitud de quienes se ponen ante Dios pensando que no le deben nada. El orgulloso cree que tiene todo en orden”. “Son las personas que se sienten perfectas, la gente que critica a los demás, la gente orgullosa. Ninguno de nosotros es perfecto. Ninguno”.

El Papa explicó que hay pecados que se ven y pecados que se enquistan en el corazón sin que nos demos cuenta y no hacen ruido. Por ejemplo, la soberbia. 

FRANCISCO
“Había una vez un convento de monjas, en el año 1600-1700, famoso en la época del Jansenismo, que eran perfectas. Se decía que estas monjas eran purísimas como los ángeles, pero soberbias como los demonios. ¡Qué cosa más fea!”.

El Papa avisó de que el orgullo divide a las personas, porque hace que desprecien a los demás y crean que son prácticamente como Dios. 

FRANCISCO
“Todos estamos en deuda sobre todo porque en esta vida hemos recibido mucho: la existencia, un padre y una madre, la amistad, las maravillas de la creación... A todos nos pasa que tenemos que atravesar periodos difíciles, pero debemos recordar siempre que la vida es una gracia, es el milagro que Dios sacó de la nada”. “Si amas es porque alguien, fuera de ti, te sonrió cuando eras un niño, enseñándote a responder con una sonrisa”.

Francisco concluyó que esta cadena de amor se remonta hasta Dios, que ha sido el primero que nos ha amado e invitó a contemplarlo en la Cruz. Cuando concluyó la audiencia, el Papa saludó al cardenal George Alencherry, a quien Benedicto XVI hizo cardenal, pues es presidente del sínodo de la Iglesia siro malabar, muy presente en India.