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Rome Reports

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Papa recuerda niña muerta de frío en Siria: La guerra es incapacidad de dominar las pasiones


Durante el Ángelus el Papa reflexionó sobre las enseñanzas de Jesús destinadas a completar la Ley de Moisés. Recordó que los cristianos están llamados a vivir las normas religiosas como un instrumento de libertad, una herramienta para vivir libres.

Advirtió contra el peligro de olvidarlo para dejarse esclavizar por el pecado y las pasiones.

FRANCISCO
Pensemos en las guerras, pensemos en las consecuencias de las guerras, pensemos en esa niña muerta de frío en Siria, antes de ayer. Muchas calamidades, muchas. Esto es fruto de las pasiones y la gente que hace la guerra no sabe dominar las propias pasiones.

El Papa explicó que los cambios introducidos por Jesús no rechazan la ley anterior. Esta condenaba el asesinato, el adulterio, el divorcio o la mentira. Dijo que lo que Jesús hace es ayudar a que se viva la ley con el corazón y no por mera formalidad.

FRANCISCO
Acogiendo la Ley de Dios en el corazón se entiende que, cuando no se ama al prójimo, de alguna forma nos asesinamos a nosotros mismos y a los demás. Al aceptar la Ley de Dios en el corazón se entiende que los deseos deben ser guiados porque no todo lo que se desea se puede tener.

El Papa reconoció lo difícil que puede ser vivir los Mandamientos de manera tan completa y profunda. Sin embargo, dijo, que es posible con Dios.

FRANCISCO
Todo, todo lo podemos hacer con la gracia de Dios. Es más, la santidad no es otra cosa que proteger esta gratuidad que nos ha dado Dios, esta gracia.

Como es habitual, al terminar el Ángelus, el Papa saludó con especial afecto a algunos de los grupos de peregrinos venidos de varios países a rezar con él en la plaza de San Pedro.

Claudia Torres
Traducido por Javier Romero