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Rome Reports

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Francisco explica por qué todos son capaces de hacer oración


Durante la audiencia general el Papa explicó que la oración pertenece a “todos”, porque es algo que nace del “corazón”. Por esto “la oración nos pertenece a todos, a los hombres de todas las religiones, y probablemente también a los que no profesan ninguna.” 

Señaló que la oración “nace como una invocación en lo profundo de nuestra persona y se extiende, buscando un “Tú”, que es Dios”. 

Además el Papa señaló que la oración cristiana tiene una peculiaridad especial: se dirige a Dios como padre y no como súbdito. Entre ambos no hay una relación “feudal”.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL:

“Queridos hermanos y hermanas:

Siguiendo con el tema de la oración que iniciamos la semana pasada, hoy consideramos cómo la oración nos pertenece a todos, a los hombres de todas las religiones, y probablemente también a los que no profesan ninguna. 

La oración surge en el secreto de nosotros mismos, en ese lugar interior que los autores espirituales a menudo llaman el “corazón”. Rezar no es algo externo ni marginal a nosotros, sino que es el misterio más íntimo de nosotros mismos, que nace como una invocación en lo profundo de nuestra persona y se extiende, buscando un “Tú”, que es Dios.

La oración del cristiano surge de la revelación de ese “Tú”, con mayúscula, que se ha manifestado y ha venido a nuestro encuentro, dándonos confianza y revelándonos a Dios como un Padre bueno, que nos ama y nos comprende, que no nos considera siervos, sino amigos e hijos suyos.

En la oración del Padre Nuestro, Jesús nos enseñó a pedir a Dios todo lo que necesitamos. No importa si nos sentimos culpables en nuestra relación con Él, si no hemos sido amigos fieles, ni hijos agradecidos; Dios continúa amándonos, porque Él siempre es fiel. 

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española que siguen esta catequesis a través de los medios de comunicación social. Los animo a entablar esa relación filial, de amistad y confianza con el Señor, pidiéndole lo que necesitan para su vida y, de manera particular, por aquellos que están a nuestro lado y sabemos están necesitados, para que Dios, como Padre bueno, haga brillar su rostro sobre ellos y les conceda la paz”.

Javier Romero