Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Francisco reza por las víctimas de la devastadora explosión en Beirut


Francisco reza por las víctimas de la devastadora explosión en Beirut

Tras el merecido descanso de julio, el Papa Francisco retomó la celebración de la audiencia general. De nuevo, la cita es desde la Biblioteca del Palacio Apostólico ya que siguen vigentes las medidas anti-COVID que prohíben grandes reuniones.

El Papa lamentó las gravísimas consecuencias de las explosiones que han devastado la ciudad de Beirut, en Líbano.

FRANCISCO
“Ayer en Beirut, en la zona del puerto, unas fortísimas explosiones causaron decenas de muertos y miles de heridos, además de una grave destrucción. Recemos por las víctimas y por sus familiares. Recemos por el Líbano, para que con el compromiso de todos sus componentes sociales, políticos y religiosos pueda afrontar este momento tan trágico y doloroso y con la ayuda de la Comunidad Internacional pueda superar la crisis que está atravesando”.

Durante la catequesis, Francisco recordó, una vez más, que la pandemia está provocando y provocará graves consecuencias.

FRANCISCO
“La pandemia sigue causando heridas profundas, desenmascarando nuestras vulnerabilidades. Hay muchos muertos y muchísimos enfermos en todos los continentes. Muchas personas y muchas familias viven un tiempo de incertidumbre a causa de los problemas socio-económicos que golpean especialmente a los más pobres”.

Por eso, invitó a confiar en Jesús, -que es el médico del alma y del cuerpo-, y a seguir su ejemplo, poniendo lo mejor de cada uno al servicio de la sociedad.

FRANCISCO
“De esta forma, seremos capaces de transformar las raíces de nuestras enfermedades físicas, espirituales y sociales. Podremos curar en profundidad las estructuras injustas y las prácticas destructivas que nos separan a los unos de los otros amenazando a la familia humana y a todo el planeta”.

Francisco también animó a conservar la fe, la esperanza y la caridad pese a estos tiempos inciertos. Por último, recordó que, hoy más que nunca, es necesario respetar unos principios que son los que siempre ha defendido la Iglesia como la dignidad humana o la opción preferencial por los pobres.

AC