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Rome Reports

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El Papa invita a reflexionar sobre la brecha social que ha agravado la pandemia


Francisco analizó otra de las enfermedades sociales agravadas por la pandemia: la brecha entre clases sociales.

El Papa explicó que esta desigualdad es cada vez mayor debido a una economía enferma que prescinde de los valores humanos fundamentales. Por eso, animó a aprovechar esta crisis para cambiar este sistema de injusticia social y maltrato al medio ambiente.

Por último, Francisco invitó a cultivar el don de la esperanza que viene de Cristo pese a los momentos difíciles por los que estamos atravesando.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS:

Queridos hermanos y hermanas:

La pandemia actual ha puesto de relieve y ha agravado algunos problemas ya existentes, especialmente la brecha entre las clases sociales.

Esto hace que muchas personas corran el peligro de perder la esperanza. La desigualdad que se vive revela una enfermedad social; un virus que proviene de una economía enferma; fruto de un crecimiento económico que ignora los valores humanos fundamentales. El modelo económico se muestra indiferente ante el daño infligido a la Casa común; es el pecado de querer poseer y dominar a los demás, a la naturaleza y al mismo Dios.

Sin embargo, debemos recordar que Dios nos dio la tierra “a todos” para que la cuidáramos y la cultiváramos. Nosotros somos administradores de lo que el Señor nos ha otorgado y estamos llamados a asegurar que sus frutos lleguen a todos, no sólo a unos pocos. Sin embargo, observamos que el homo sapiens, llamado a ser solidario, se deforma y se convierte en una especie de homo œconomicus, que busca su propio interés de forma individualista.

Con la mirada fija en Jesús, y unidos como comunidad, necesitamos actuar todos juntos, con la esperanza de generar algo diferente y mejor. La esperanza cristiana, arraigada en Dios, es nuestra ancla. Así lo entendieron y practicaron las primeras comunidades cristianas que, viviendo también tiempos difíciles, se sostenían recíprocamente y ponían todo en común. 

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. En estos momentos de pandemia que aflige al mundo entero, los animo a acoger el don de la esperanza que viene de Dios. Cristo, Señor de la Historia, nos ayuda a navegar por las tumultuosas aguas que nos toca atravesar, de la enfermedad, de la muerte y de la injusticia, siempre con la mirada fija en Él. Que Dios los bendiga.