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Rome Reports

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Papa explica que la solidaridad es el único camino posible hacia el mundo postpandemia


En su audiencia general, desde el Cortile di San Damaso, el Papa explicó la necesidad de la solidaridad.

Recordó que la pandemia ha evidenciado que todos estamos conectados en el bien o en el mal. El Papa dijo que sólo siendo solidarios podremos salir adelante, de lo contrario surgen desigualdad, egoísmos, injusticia y marginación.

Por último, Francisco enfatizó en que la solidaridad es el único camino posible hacia un mundo postpandemia, y el remedio para curar las enfermedades interpersonales y sociales que afligen a nuestro mundo actual.

TEXTO DE LA CATEQUESIS EN ESPAÑOL:

Queridos hermanos y hermanas: 

La pandemia actual ha evidenciado que todos, como miembros de la misma familia humana, estamos conectados en el bien o en el mal, porque tenemos un mismo origen, compartimos la misma casa común y un mismo destino en Cristo. Esta interdependencia nos enseña que sólo siendo solidarios podremos salir adelante, pues de lo contrario surgen desigualdad, egoísmos, injusticia y marginación. 

La solidaridad es una cuestión de justicia, un cambio de mentalidad que nos conduzca a pensar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes de parte de unos pocos. Nuestra interdependencia, para que sea solidaria y dé frutos se debe fundar en el respeto a nuestros semejantes y a la creación.

Para no repetir el drama de la Torre de Babel, que generó sólo ruptura y destrucción a todo nivel, el Señor nos invita a radicarnos en el acontecimiento de Pentecostés. Es allí donde Dios se hace presente con la fuerza de su Espíritu Santo, que inspira la fe de la comunidad unida en la diversidad y la solidaridad, y la impulsa a sanar las estructuras y los procesos sociales enfermos de injusticia y opresión. La solidaridad es, por tanto, el único camino posible hacia un mundo postpandemia, y el remedio para curar las enfermedades interpersonales y sociales que afligen a nuestro mundo actual.

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. Pido al Señor que nos conceda la gracia de una solidaridad guiada por la fe, para que el amor a Dios nos mueva a generar nuevas formas de hospitalidad familiar, de fraternidad fecunda y de acogida a los hermanos más frágiles, especialmente a los descartados por nuestras sociedades globalizadas.

Que Dios los bendiga.