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Rome Reports

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Francisco reflexiona sobre el significado de la “comunión de los santos”


Tras la Semana Santa el Papa Francisco explicó la “comunión de los santos”. Es la ayuda que prestan los santos o quienes “aún peregrinan” por las personas. 

En esta comunión – explicó el Papa - los santos (…) rezan e interceden por y con nosotros. Junto a ellos, estamos inmersos en un mar de invocaciones y súplicas que se elevan al Padre. También subrayó que rezar por una persona es amarla.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA:

Queridos hermanos y hermanas:

Reflexionamos hoy sobre la relación entre la oración y la comunión de los santos. Cuando rezamos nunca estamos solos, sino en compañía de otros hermanos y hermanas en la fe, tanto de los que nos han precedido como de los que aún peregrinan a nuestro lado.

En esta comunión, los santos —sean reconocidos o anónimos, “de la puerta de al lado”— rezan e interceden por y con nosotros. Junto a ellos, estamos inmersos en un mar de invocaciones y súplicas que se elevan al Padre.

En las oraciones que encontramos en la Biblia, y que a menudo resuenan en la liturgia, podemos reconocer las voces de muchas personas que han vivido la misma aventura humana. Estas oraciones, que pueden ser de petición, de acción de gracias o de alabanza —como el Magníficat o el Benedictus— se difunden de generación en generación.

Así, cada vez que juntamos las manos y abrimos el corazón para rezar, nos unimos a la oración del único santo Pueblo fiel de Dios. Vivimos la comunión en la oración cuando rezamos unos por otros, cuando pedimos y ofrecemos plegarias por diversas necesidades.

El primer modo de rezar por alguien es hablarle a Dios de esa persona. Si lo hacemos con frecuencia, cada día, nuestro corazón no se cierra, sino que permanece abierto a los demás. Rezar por otras personas es el primer modo de amarlas y de estarles cerca de manera concreta.

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. En esta octava de Pascua pidamos a Cristo resucitado, por intercesión de todos los santos y santas del Señor, que nos conceda las gracias que más necesitamos para superar los momentos difíciles y hacer de nuestra vida, en comunión con toda la Iglesia, una alabanza agradable a Él. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.