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Rome Reports

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Papa propone el ejemplo de un niño como modelo de libertad


El protagonista de la audiencia general no fue el Papa sino un niño que se acercó hasta él...

Le pusieron una silla para que se sentara junto a Francisco, pero él quería otra cosa. 

Quería el solideo de Francisco. Y el Papa le dio uno. 

FRANCISCO
"Me he acordado de lo que decía Jesús sobre la espontaneidad y la libertad de los niños, cuando este niño tuvo la libertad de acercarse, de moverse como si estuviera en su casa. Y Jesús nos dice que también nosotros, si no actuamos como niños, no entraremos en el Reino de los Cielos: valor para acercarse al Señor, para estar abiertos al Señor, para no tener miedo del Señor".

En la audiencia general, el Papa explicó que la libertad va unida a la caridad y al servicio y que por eso no es hacer lo que apetece, algo que deja vacío el corazón. La libertad concreta elige el auténtico bien para uno y los demás, aunque cueste.

Por eso, Francisco dijo que no es cierto eso de que la libertad de uno termina donde empieza la libertad de los demás. 

FRANCISCO
"Quien ha recibido el don de la liberación que obtuvo Jesús no puede pensar que la libertad consiste en alejarse de los demás, sintiéndolos como un estorbo; no puede ver al ser humano atrincherado en sí mismo, sino siempre formando parte de una comunidad".

Durante los saludos, el Papa reconoció entre los peregrinos a un grupo de religiosas “Ministras de los enfermos”, de la congregación fundada por la española Soledad Torres Acosta.

FRANCISCO
"Estas monjitas se pasan las noches cuidando a enfermos y duermen un rato de día. Son un ejemplo de lo que es el servicio hasta el fin, con abnegación de sí mismas. Sigan por este camino. Gracias por lo que hacen".

Antes de marcharse, el Papa envió un saludo especial a los ancianos y a los enfermos que seguían el encuentro a distancia. 

Entre los asistentes estaba el cardenal de Santiago de Chile, Celestino Aos, que lo saludó unos instantes.

JMB