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Rome Reports

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El cardenal Becciu asegura que el Papa le autorizó pagar para liberar a monja secuestrada


El cardenal Angelo Becciu ha realizado una importante declaración ante el Tribunal que lo juzga por malversación en el Vaticano. Asegura que los pagos realizados a Cecilia Marogna, en torno a 500.000 euros en cinco años, fueron autorizados por el Papa para mediar en la liberación de una religiosa. 

Se trata de la colombiana Cecilia Narváez, religiosa Franciscana de María Inmaculada, que había sido secuestrada en Mali, en febrero de 2017 y que fue liberada en octubre de 2021.

Becciu asegura que Cecilia Marogna, a quien consideraba una experta en seguridad, le recomendó acudir a una agencia británica llamada Inkerman. De cara a no relacionar al Vaticano con una empresa privada que iba a gestionar la liberación, el entonces Sustituto de la Secretaría de Estado, Angelo Becciu, decidió contar con la mediación de Marogna.

El cardenal asegura ahora que el Papa Francisco le dio autorización para proceder de esta forma y le dijo expresamente que no hablara con la Gendarmería del Vaticano. De hecho, le pidió que asumiera personalmente la responsabilidad de una operación ajena a la diplomacia vaticana. Becciu estuvo personalmente en la sede de Inkerman en Londres, en enero de 2018, en compañía de Marogna. El presupuesto que le plantearon en ese momento fue de cerca de un millón de euros, algo que Becciu asegura haber comunicado al Papa. 

El ex sustituto de la Secretaría de Estado afirma que los encuentros con la señora Marogna y con representantes de esta agencia se realizaban fuera del Vaticano para garantizar la privacidad. En su declaración ante el juez afirma que los envíos de dinero se hicieron siempre a las cuentas que indicaba Marogna para que finalizaran en Inkerman. 

Durante su declaración ante el juez, el cardenal Becciu ha desvelado que su ex colaborador y el principal testigo de la acusación, monseñor Perlasca, amenazó con suicidarse en 2020. Ha presentado un mensaje que le envió personalmente el 3 de julio de 2020 en el que le indicaba que era la única forma de demostrar su inocencia. Ante ese hecho, Becciu tuvo que avisar a la guardia médica, que le procuró unos sedantes, para evitar que consumara la amenaza.

Asegura Becciu que tras este incidente, Perlasca cambió sus declaraciones ante el juez en el mes de agosto de ese año. 

AO