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Rome Reports

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¿Por qué hay cierta confusión sobre el Sínodo de la Iglesia y sus objetivos?


 Las distintas fases locales del Sínodo han generado titulares llamativos en todo el mundo. Personas que piden el sacerdocio femenino, el fin del celibato, cambios en la gestión de las parroquias y muchas otras propuestas más o menos alternativas. Son temas de debate y normalmente son los más llamativos en redes sociales, por lo que acaban siendo son los más difundidos. 

Estamos en un proceso abierto, en el que se da voz a todo el mundo, con el riesgo que conlleva: Que algunos seleccionen solo las voces que encajan con su ideología. Y eso no refleja la realidad de la Iglesia. Ni la del Sínodo, porque como bien decía su secretario general, el cardenal Mario Grech, ese no es el objetivo de este proceso. 

CARD. MARIO GRECH
Secretario General del Sínodo
“El tema central de esta consulta es sobre qué vamos a hacer, qué es lo que se espera que hagamos para aplicar este estilo sinodal en la Iglesia”.

El Papa Francisco quiere una Iglesia más sinodal. ¿Y qué significa eso? Sobre todo que no solo tengan voz en foros permanentes los religiosos. Puede ser en el nivel parroquial, diocesano o nacional, pero quiere que se escuche también a los laicos cuando haya que tomar decisiones. Está en la línea de algo que el Papa ya ha puesto en marcha en el Vaticano, nombrando a laicos, hombres y mujeres, en puestos de responsabilidad. 

Hay muchos que olvidan que las conferencias episcopales, que agrupan a los obispos de un territorio concreto, son un fruto del Vaticano II. Es una reunión de obispos que no tiene ni un siglo de historia. El Sínodo actual busca algún tipo de estructura que permita la participación de los laicos dentro de la Iglesia.   

Lo que algunos no entienden de este proceso es que aún estamos en una fase preliminar, de escucha, que llegará hasta el octubre de 2023. Será ahí donde obispos de todo el mundo, reunidos con el Papa, decidirán cómo se puede dar más espacio a todos los fieles. 

En Rome Reports hemos hablado con el Secretario General del Sínodo, el cardenal Mario Grech. Y tiene bastante claro cómo funciona la Iglesia. 

CARD. MARIO GRECH
Secretario General del Sínodo
“Es un proceso espiritual. Si no invocamos constantemente al Espíritu Santo será un fracaso”.

Si alguien piensa que de este proceso saldrán medidas que rompen con la doctrina esencial de la Iglesia está muy equivocado. El cardenal Grech ha insistido en que esto no es un juego democrático, con mayorías y minorías, sino un camino espiritual en el que la última palabra la tendrá el Sínodo de los Obispos, reunido con el Papa Francisco. 

Hasta ese momento, en octubre de 2023, escucharemos voces de unos y otros, propuestas más o menos erróneas. Pero el gran error sería darles más valor de lo que realmente tienen. 

 
AO