Carolina Bellocq
Por fuera nada parece distinguir este edificio romano. Pero en su placa lo aclara: aquí se reúnen los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocidos como lefebvrianos.
Después de las ordenaciones episcopales del 1ª de julio, realizadas sin autorización papal, la Santa Sede confirmó la excomunión de quienes adhirieran formalmente a la Fraternidad.
La del domingo 5 fue entonces la primera misa cismática en Roma. ¿Qué piensan los fieles sobre estos últimos acontecimientos?
ANDRÈ
“No ha habido, de hecho, una separación real. La Fraternidad de San Pío X es una institución católica. Es obra de la Iglesia Católica. Esta tensión es fruto de la crisis de la Iglesia, una crisis de autoridad magisterial que comenzó, de manera vehemente, en el Concilio Vaticano II.”
Andrè es uno de los que participaron en la Misa. La capilla es pequeña y estaba rebosar. Los fieles llegaron temprano para poder rezar y confesarse. Él es brasileño y vino a Roma a ver al Papa, a quien dice amar y servir pese a que en este punto está en el error.
ANDRÈ
“No somos sedevacantistas, amamos al Papa, estamos al servicio de la Iglesia, al servicio del Papa. No se trata de una desobediencia real, mucho menos de un cisma. Preferiría morir que separarme del Papa y de la Iglesia de Roma. Lo que estamos haciendo es una operación de supervivencia de la tradición al servicio de la Iglesia”.
“A mí, como simple fiel, lo que me corresponde es guardar la fe, testimoniar la fe, resistir a esas innovaciones, buscar hacer una profesión de fe católica íntegra y buscar los medios para salvar mi alma, de acuerdo con mi estado de vida”.
El sacerdote y los demás fieles que asistieron a esta misa en Roma se negaron a hacer más declaraciones, pues consideraron que era suficiente con lo que había dicho susuperior, el padre David Pagliarani, en una carta publicada el viernes.
En ese documento, el líder de la Fraternidad expresó que no pretenden...
“proponer a la Iglesia un museo de cosas antiguas, sino la Tradición íntegra, fecunda, encarnada y vivida en las almas”.
En ese mismo texto, el padre Pagliarani sostuvo que no reciben...
“Estas nuevas sanciones –objetivamente injustas e inválidas– en un espíritu de amargura o rebeldía”.
Y añaden que todo esto los lleva a querer más a la Iglesia y sus necesidades.
Al modo de ver de este brasileño, nada ha cambiado en la relación entre la Fraternidad San Pío X y la Iglesia católica.
ANDRÈ
“La excomunión fue nula, absolutamente nula, inválida, sin peso jurídico alguno. Y estamos tranquilos. Yo estoy tranquilo, nada ha cambiado -en los hechos ni para mí-. Vine aquí a visitar al Papa, vine a Roma a visitar al Papa, a manifestar mi amor por él y la fidelidad al papado”.
De hecho, en la capilla de la Fraternidad en Roma había varias personas que habían participado en las polémicas ordenaciones en Econe y que continuaron su peregrinación pasando por la ciudad eterna, la sede de Pedro.
















