Es oficial: la Doctrina de la Fe ha excomulgado formalmente a los cuatro nuevos obispos de la Fraternidad de San Pío X, que fueron ordenados sin mandato papal. Pero la pena canónica se aplica también a los dos consagrantes:
Esta situación se ha visto agravada por las recientes consagraciones episcopales realizadas sin mandato papal, contra la voluntad del Santo Padre y en flagrante violación del derecho
canónico. Por consiguiente, este Dicasterio, en el fiel ejercicio de las funciones que le han sido encomendadas, considera necesario señalar que este acto constituyó el crimen de cisma, con consecuencias canónicas para los ministros sagrados y los fieles laicos involucrados.
Y esta era la gran pregunta era: ¿Qué pasaría con los clérigos y fieles? La Doctrina de la Fe ha dado la respuesta.
Sobre los fieles laicos, explican que los que se adhieren formalmente dentro de la Fraternidad deben ser considerados cismáticos y excomulgados.
Pero, ¿qué sucede con los sacramentos? ¿Si la confesión la hace un miembro de la Fraternidad es válida? ¿Y un matrimonio?
Se advierte al santo Pueblo de Dios que los sagrados ministros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X administran los sacramentos ilícitamente y que el sacramento de la penitencia administrado por ellos y el matrimonio asistido por ellos son inválidos.
Este departamento pide también explícitamente la abstención en las celebraciones y actividades promovidas por la Fraternidad. Sin embargo, dicen que la Iglesia está abierta para todo aquel que quiera volver a la plena comunión.














