Santi Taboada
Las drogas y las adicciones “ponen de manifiesto el fracaso de nuestro mundo deshumanizado”. En estos términos se refirió León XIV a uno de los problemas que azotan en especial a los jóvenes.
LEON XIV
El sufrimiento de los jóvenes nos reclama respuestas integrales: prevención comunitaria, atención científica, justicia con rostro humano y acompañamiento pastoral cercano.
León XIV recibió a los participantes del encuentro sobre las situaciones de adicción en Latinoamérica. Este evento fue organizado por la Pontificias comisiones para América Latina y la Vida.
Allí, el papa elevó a la familia como la mayor fuerza preventiva contra las drogas.
¿Y qué puede hacer la Iglesia frente a estas adicciones? León ha destacado su capacidad de tender puentes, en concreto con las organizaciones internacionales, la ciencia y las demás comunidades eclesiales.
LEON XIV
La Iglesia no interviene en la problemática de las drogas con la pretensión de competir u ocupar el lugar de las neurociencias, la psiquiatría o la salud pública; sino que procura iluminarla desde el Evangelio con una comprensión integral de la persona humana.
El papa concluyó el encuentro agradeciendo la labor de los asistentes y animándoles a no pasar de largo, sino a acercarse y conmoverse ante el hermano caído.















