Santi Taboada
¿Qué valor tiene la acción humana en el mundo? ¿Es el progreso técnico incompatible con la fe? León XIV, en la audiencia general, ha respondido a estas cuestiones.
LEON XIV
La actividad humana individual y colectiva, es decir, ese enorme esfuerzo con el que los hombres, a lo largo de los siglos, tratan de mejorar sus condiciones de vida, responde a las intenciones de Dios
El papa ha resaltado que es Dios quien da al hombre la libertad y la inteligencia para conocer, progresar y mejorar sus condiciones de vida. Unas capacidades que permiten al ser humano superarse y lograr lo que parecía imposible.
LEON XIV
Cabe recordar que, menos de cuatro años después de la clausura del Concilio, en la noche del 20 al 21 de julio de 1969, el hombre habría pisado la Luna por primera vez.
Esta idea, de que Dios desea que el hombre progrese y trabaja junto a Él, ha sido negada por muchos autores.
LEON XIV
En los humanismos poscristianos, el ser humano y Dios se presentan erróneamente como rivales: para afirmar sus conocimientos, su libertad y su progreso, el hombre debería emanciparse de Dios. Al final, sin embargo, al negar la relación con Dios, se pierde también la posibilidad de afirmar el valor trascendente de la persona humana. Es el «drama del humanismo ateo»
León aprovechó la audiencia para recordar la inminente beatificación de Fulton Sheen en San Luis, y recordó que el ser humano no debe abandonar sus ocupaciones, sino vivirlas con plenitud santificándolas.














