Ana Torres Fonseca y Santiago Taboada
Más de 30 premios nobel de diferentes partes del mundo se dieron cita en la capital italiana para clausurar la Asamblea Mundial de Premios Nobel sobre Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear.
La Sala Giulio Cesare, el aula central del Ayuntamiento de Roma, el Campidoglio, fue el escenario elegido para llevar a cabo la ya conocida como la 'Declaración de Roma': un documento firmado por las personalidades participantes para una “paz desarmada y desarmante en la era de la IA”.
ANDREA CIUCCI
Canciller de la Academia Pontificia para la Vida
El Papa León, en la Magnifica Humanitas , identifica un camino, que es el camino de Nehemías. Este fenómeno solo puede ser guiado por nosotros. Esta declaración es una forma… especialmente importante porque ha sido firmada por premios Nobel, en la que se demuestra este método.
Es una forma humana de vivir en esta época marcada por la tecnología y la energía nuclear, en favor del bien común.
La asamblea se celebró entre los días 14 y 16 de julio; las primeras dos sesiones se desarrollaron en el Borgo Laudato Sí, dentro de los jardines pontificios de Castel Gandolfo, el proyecto sobre economía integral del Vaticano.
La IA junto al desarrollo del armamento nuclear, son algunos de los principales desafíos a los que se enfrenta la Iglesia y el mundo entero en la actualidad:
ANDREA CIUCCI
Canciller de la Academia Pontificia para la Vida
La capacidad de ofrecer un discurso sobre el futuro; la capacidad de cuidar los cuerpos, especialmente en su diversidad y en su fragilidad. La posibilidad de ofrecer, en un tiempo de soledad que se ha visto acrecentada por la tecnología, lugares de fraternidad. Si lo pensamos, es una gran oportunidad para la Iglesia.
La entidad que actúa como promotor principal del importante evento fue la Domus Communis Foundation, presidida por el cardenal Silvano Maria Tomasi, quien también intervino durante la clausura.
El Vicario General de la diócesis de Roma, Baldassare Reina, hizo hincapié en que ninguna máquina creada por el hombre, ni debe ni puede sustituirlo a él mismo
BALDASSARE REINA
Vicario general de la diócesis de Roma
Ninguna máquina, ningún algoritmo, ningún sistema autónomo puede ser puesto en el centro de decisiones de las cuales depende la supervivencia de la humanidad. Las decisiones que afectan la vida y la muerte, la paz y la guerra, el futuro de los pueblos y de las generaciones que vendrán, deben permanecer bajo un control humano pleno, responsable y significativo
En un contexto de creciente inestabilidad geopolítica, la 'declaración de Roma' ofrece una alternativa para poder hacer un uso responsable de la IA; en un evento que reunió a más de las 200 personalidades más distinguidas de los campos de la paz y la tecnología.











