Santi Taboada Castillo
En plena escalada de las operaciones militares entre Rusia y Ucrania, León XIV ha mandado a su Secretario para las Relaciones con los Estados, el arzobispo Paul Richard Gallagher, a Ucrania.
¿El motivo? Conmemorar el trigésimo quinto aniversario del restablecimiento de las instituciones de la Iglesia católica de rito latino en el país y también, los veinticinco años del viaje apostólico de san Juan Pablo II a Ucrania.
En la carta que el papa ha dirigido a Gallagher, el papa ha puesto en valor el testimonio de fe de los católicos ucranianos ante la represión soviética.
También, León XIV ha recordado la misiva que Gregorio IX envió al clero y fieles del rito latino residentes en el territorio que hoy es Ucrania, donde el pontífice del siglo XIII les animaba a no afligirse “por las vejaciones de los hombres perversos”.
Gallagher recibe los encargos del papa de presidir los ritos litúrgicos en el Santuario Nacional de Berdychiv, trasmitir la cercanía del pontífice y animar a los ucranianos a implorar la paz y a mantener la fidelidad.
Ucrania viene de recibir una oleada de ataques rusos en Zaporiyia y de lanzar el mayor ataque naval de drones en la Historia. Además, el país recibió el miércoles 15 de julio a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en plena aceleración del proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea.












