Carmen Álvarez Cuadrado
El 23 de agosto es el Día del Lazo Negro, la jornada en la que Europa recuerda a las víctimas del totalitarismo y de aquellos que murieron bajo el estalinismo, el nazismo, el fascismo o el comunismo.
Durante su saludo a los peregrinos polacos, el papa les habló de un sacerdote que fue arrestado y torturado bajo el régimen comunista por su fe. Benedicto XVI lo beatificó en 2005.
LEÓN XIV
En ese día, en la liturgia, se conmemora a Władysław Findysz, sacerdote y primer polaco beatificado como mártir de las persecuciones comunistas. Durante el Concilio Vaticano II, apoyó espiritualmente sus trabajos, involucrando a los fieles en la «Obra conciliar de la bondad» con actos de caridad y de renovación moral.
Volviendo a la parte más catequética de la audiencia, el pontífice reflexionó sobre la música en la liturgia. León XIV fue bastante claro: la música no es un elemento decorativo.
LEÓN XIV
La música, de hecho, forma parte de la acción litúrgica y no es un mero adorno de la celebración. En la liturgia, cantar y tocar significa rezar, sintonizando el propio corazón con el de las hermanas y los hermanos y con Dios, en la participación activa en el misterio celebrado.
En la audiencia, que tuvo lugar en la basílica de San Pedro, participaron fieles de todo el mundo. Por ejemplo, se vio a un gran grupo de peregrinos del Líbano. Otra imagen que dejó el miércoles fue esta: León XIV saludando a una joven de Colombia, poco más de una semana después del fuerte terremoto que sacudió el país.












