Carolina Bellocq
La Catedral de Montevideo se vistió de gala para recibir al papa León XIV, que presidió el rezo de las vísperas ante obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas.
La iglesia uruguaya es pequeña: según cifras oficiales tiene menos de 400 sacerdotes y cerca de 500 religiosos. Los bautizados anualmente son unos 11.000, uno de cada cinco nacidos.
A ellos habló León XIV después de la celebración de las vísperas. Comentó el salmo que habían cantado, y se refirió a la entrega a Dios.
PAPA LEÓN XIV
La fidelidad a nuestra vocacion pide volver una y otra vez a Jesucristo; dejar que sea Él nuestro tesoro, aquel a quien queremos parecernos.
Impulsó a los presentes a ser apostólicos y a llevar el mensaje divino a más personas.
PAPA LEÓN XIV
En esta tierra, donde muchos de nuestros contemporaneos apenas conocen a Jesucristo y tantos jovenes han crecido lejos de la vida de la Iglesia, ese testimonio tiene una fuerza particular. Que al ver como miramos a los demas, como escuchamos o como nos acercamos a quien sufre, pueda provocar en ellos la pregunta, de donde nace ese amor.
Luego se refirió a una iniciativa que hubo en el país: cuando en 2024 no hubo ingresos al seminario, los católicos uruguayos hicieron jornadas de ayuno y oración para pedir por vocaciones. En los años siguientes, varios jóvenes han comenzado el camino al sacerdocio.
PAPA LEÓN XIV
Desde esta Catedral de Montevideo, invito a mis hermanos obispos de todo el mundo a promover en sus diocesis jornadas de oracion y ayuno por el aumento de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Que las parroquias, las familias y las comunidades religiosas se unan en esta suplica!¡Que el ejemplo de esta tierra anime a muchos otros a pedir con la misma confianza!
Al terminar la ceremonia, León XIV se retiró a descansar, tras un intenso primer día en su viaje por América Latina.















