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Últimas Noticias
Papa Francisco

El Papa Francisco impondrá 36 palios a arzobispos

28 de junio, 2017. El día de la fiesta de San Pedro y San Pablo, el Papa Francisco impondrá los palios a 36 arzobispos metropolitanos, nombrados en el último año. Esta es la lista:
Vaticano

Vaticano expresa su “grave preocupación” por el caso del obispo desaparecido en China

26 de junio, 2017. La Santa Sede expresó mediante un comunicado su "grave preocupación” por la situación del obispo de China continental Peter Shao Zhumin, de Wenzhou. El prelado fue detenido por la policía china el fin de semana de Pascua de 2017. El gobierno no lo reconocía como obispo. El Vaticano señaló que "la comunidad católica diocesana y los familiares no tienen noticias ni sobre el motivo de su distanciamiento ni del lugar donde permanece. Por eso La Santa Sede, profundamente adolorada por este y otros episodios similares que por desgracia no facilitan el camino del entendimiento, espera que Mons. Pietro Shao Zhumin pueda volver cuanto antes a la diócesis y que se le garantice el poder desenvolver serenamente su ministerio episcopal”. Por último, la Santa Sede señala que "todos estamos invitados a rezar por Mons. Shao Zhumin y por la Iglesia Católica en China”.
Papa Francisco

Agenda completa del viaje de Francisco a Colombia

23 de junio, 2017. Viajará desde Roma del 6 al 11 de septiembre y visitará Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena.
Vaticano

Bruno Marie Duffé, nuevo secretario del Departamento para el Desarrollo Integral

16 de junio, 2017. El Papa ha nombrado al sacerdote francés Bruno Marie Duffé, de Lyon, número dos del departamento para el "Servicio al Desarrollo Humano Integral”. Duffè es cofundador y director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Católica de Lyon.
Papa Francisco

Angela Merkel se reunirá con el Papa el 17 de junio

9 de junio, 2017. El Vaticano ha confirmado que el sábado 17 de junio la canciller alemana Angela Merkel se reunirá con el Papa Francisco. Ambos pudieron reunirse en Roma en de mayo de 2016, en febrero de 2015 y mayo de 2013, dos meses después de la elección de Francisco como pontífice.
Papa Francisco

El Papa se reunirá el 8 de junio con los obispos venezolanos

5 de junio, 2017. Francisco se reunirá el próximo jueves con los obispos venezolanos para hablar sobre la situación del país.
Vaticano

Nuevo secretario Dicasterio Laicos, Familia y Vida

31 de mayo, 2017. Es el sacerdote brasileño Alexandre Awi Mello, director Nacional del Movimento de Schönstatt en Brasil. Nació en 1971 en Río de Janeiro y fue ordenado sacerdote en 2001.
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Homilía del Papa Francisco en la canonización de Jacinta y Francisco Marto

2017-05-13

«Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida del sol», dice el vidente de Patmos en el Apocalipsis (12,1), señalando además que ella estaba a punto de dar a luz a un hijo. Después, en el Evangelio, hemos escuchado cómo Jesús le dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19,27).

Tenemos una Madre, una «Señora muy bella», comentaban entre ellos los videntes de Fátima mientras regresaban a casa, en aquel bendito 13 de mayo de hace cien años. Y, por la noche, Jacinta no pudo contenerse y reveló el secreto a su madre: «Hoy he visto a la Virgen». Habían visto a la Madre del cielo. En la estela de luz que seguían con sus ojos, se posaron los ojos de muchos, pero... estos no la vieron. La Virgen Madre no vino aquí para que nosotros la viéramos: para esto tendremos toda la eternidad, a condición de que vayamos al cielo, por supuesto.

Pero ella, previendo y advirtiéndonos sobre el peligro del infierno al que nos lleva una vida a menudo propuesta e impuesta sin Dios y que profana a Dios en sus criaturas, vino a recordarnos la Luz de Dios que mora en nosotros y nos cubre, porque, como hemos escuchado en la primera lectura, «fue arrebatado su hijo junto a Dios» (Ap 12,5). Y, según las palabras de Lucía, los tres privilegiados se encontraban dentro de la Luz de Dios que la Virgen irradiaba. Ella los rodeaba con el manto de Luz que Dios le había dado. Según el creer y el sentir de muchos peregrinos —por no decir de todos—, Fátima es sobre todo este manto de Luz que nos cubre, tanto aquí como en cualquier otra parte de la tierra, cuando nos refugiamos bajo la protección de la Virgen Madre para pedirle, como enseña la Salve Regina, «muéstranos a Jesús».

Queridos Peregrinos, tenemos una Madre. Aferrándonos a ella como hijos, vivamos de la esperanza que se apoya en Jesús, porque, como hemos escuchado en la segunda lectura, «los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo» (Rm 5,17). Cuando Jesús subió al cielo, llevó junto al Padre celeste a la humanidad nuestra humanidad que había asumido en el seno de la Virgen Madre, y que nunca dejará.

Como un ancla, fijemos nuestra esperanza en esa humanidad colocada en el cielo a la derecha del Padre (cf. Ef 2,6). Que esta esperanza sea el impulso de nuestra vida. Una esperanza que nos sostenga siempre, hasta el último suspiro.

Con esta esperanza, nos hemos reunido aquí para dar gracias por las innumerables bendiciones que el Cielo ha derramado en estos cien años, y que han transcurrido bajo el manto de Luz que la Virgen, desde este Portugal rico en esperanza, ha extendido hasta los cuatro ángulos de la tierra. Como un ejemplo para nosotros, tenemos ante los ojos a san Francisco Marto y a santa Jacinta, a quienes la Virgen María introdujo en el mar inmenso de la Luz de Dios, para que lo adoraran. De ahí recibían ellos la fuerza para superar las contrariedades y los sufrimientos. La presencia divina se fue haciendo cada vez más constante en sus vidas, como se manifiesta claramente en la insistente oración por los pecadores y en el deseo permanente de estar junto a «Jesús oculto» en el Sagrario.

En sus Memorias (III, n.6), sor Lucía da la palabra a Jacinta, que había recibido una visión: «¿No ves muchas carreteras, muchos caminos y campos llenos de gente que lloran de hambre por no tener nada para comer? ¿Y el Santo Padre en una iglesia, rezando delante del Inmaculado Corazón de María? ¿Y tanta gente rezando con él?» Gracias por haberme acompañado. No podía dejar de venir aquí para venerar a la Virgen Madre, y para confiarle a sus hijos e hijas. Bajo su manto, no se pierden; de sus brazos vendrá la esperanza y la paz que necesitan y que yo suplico para todos mis hermanos en el bautismo y en la humanidad, en particular para los enfermos y los discapacitados, los encarcelados y los desocupados, los pobres y los abandonados. Queridos hermanos: pidamos a Dios, con la esperanza de que nos escuchen los hombres, y dirijámonos a los hombres, con la certeza de que Dios nos ayuda.

En efecto, él nos ha creado como una esperanza para los demás, una esperanza real y realizable en el estado de vida de cada uno. Al «pedir» y «exigir» de cada uno de nosotros el cumplimiento de los compromisos del propio estado (Carta de sor Lucía, 28 de febrero de 1943), el cielo activa aquí una auténtica y precisa movilización general contra esa indiferencia que nos enfría el corazón y agrava nuestra miopía. No queremos ser una esperanza abortada. La vida sólo puede sobrevivir gracias a la generosidad de otra vida. «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12,24): lo ha dicho y lo ha hecho el Señor, que siempre nos precede. Cuando pasamos por alguna cruz, él ya ha pasado antes. De este modo, no subimos a la cruz para encontrar a Jesús, sino que ha sido él el que se ha humillado y ha bajado hasta la cruz para encontrarnos a nosotros y, en nosotros, vencer las tinieblas del mal y llevarnos a la luz.

Que, con la protección de María, seamos en el mundo centinelas que sepan contemplar el verdadero rostro de Jesús Salvador, que brilla en la Pascua, y descubramos de nuevo el rostro joven y hermoso de la Iglesia, que resplandece cuando es misionera, acogedora, libre, fiel, pobre de medios y rica de amor.