Este es el momento en el que León XIV se detuvo y rezó ante la tumba de Antonio Gaudí en la basílica de la Sagrada Familia. Un momento para la historia en un día muy significativo: cuando se cumplió el centenario de la muerte del artista conocido como 'El arquitecto de Dios'.
Aunque San Juan Pablo II y Benedicto XVI habían visitado en 1982 y 2010 la gran obra del arquitecto catalán, solamente León XIV bajó a la cripta para homenajear al artista y visitar su tumba. En el cuarto viaje apostólico del pontífice, bendijo la Torre más alta de la basílica, de 172 metros, convirtiéndose así en la Iglesia más alta del mundo.







