Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.


Francisco cumple 81 años el domingo en buen estado de salud

Francisco cumple 81 años y a pesar de la edad no baja el ritmo. A finales de noviembre realizó su viaje internacional número 21 y en enero volverá a subir al avión para visitar Chile y Perú.

¿Cuál es el secreto de su energía?

FRANCISCO
“¿Cuál es su droga?”, quería preguntarme... ¡Esa era la verdadera pregunta! ¿La droga? El mate me ayuda”.

Bromas aparte, aunque desde fuera se le ve lleno de vitalidad él dijo que su pontificado sería breve. En su 80 cumpleaños dijo que hay una palabra que cada vez más gana terreno en su vida.

FRANCISCO
“Desde hace algunos días me viene a la mente una palabra que parece fea: vejez. Asusta. Por lo menos asusta. Pero cuando uno la ve como una etapa de la vida que sirve para dar alegría, sabiduría, esperanza, uno recomienza a vivir”.

Francisco afronta los 81 años con un estado de salud envidiable. Se levanta a las 4.30 de la mañana, reza cuatro horas al día y trabaja al menos 9. En los viajes las jornadas son más intensas aún.

Al principio de su pontificado tuvo que anular algunas audiencias por razones de salud pero parece que ya se ha acostumbrado al ritmo de vida que asumió desde que lo eligieron Papa. 

Sufre de ciática y tiene problemas en una rodilla. Debe llevar zapatos ortopédicos y a pesar de la operación de pulmón que sufrió en la juventud no da muestras de agotamiento. Es más, parece que si algo le sobra a este Papa, son las energías.