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Rome Reports

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Roma expone las obras de Filippo Lippi, el fraile y pintor más polémico del Renacimiento


Ni 600 años son suficientes para restarle valor a las obras del fraile carmelita Filippo Lippi, uno de los artistas de Florencia más importantes del Renacimiento. 

ENRICO PARLATO
Curador
“Fue uno de los protagonistas de la pintura del Renacimiento florentino, su importancia no solo reside en los frescos de la catedral de Prato, que son muy importantes, sino también en el hecho de que en su taller se formó su hijo Filippino y también el gran Sandro Botticelli”.

Según cuenta el profesor Enrico Parlato, dice la leyenda que Filippo fue secuestrado por unos piratas bárbaros y llevado al norte de África. En el trayecto realizó un retrato del jefe los piratas con un carboncillo que encontró y cuando éste vio el retrato, quedó tan impresionado que lo liberó. 

Su vida personal fue polémica y es que se enamoró y se casó con una monja. Un verdadero escándalo en su momento, que al mismo tiempo representaba el ideal del pintor que se enamora de su musa. 

La Galería Nacional de Arte Antigua de Roma expone ahora algunas de sus obras y celebra así el centenario del descubrimiento de su cuadro más importante: la Virgen de Tarquinia.

ENRICO PARLATO
Curador
“La Virgen de Tarquinia nos hace ver que Filippo Lippi no solo se inspiraba en Florencia porque ya había viajado en esos años a Siena que es una ciudad muy importante. Estuvo sobre todo en el norte, también en Padua. Si observan esta obra se darán cuenta de que la iconografía habla por sí sola: es una Virgen en un trono, pero este trono no se encuentra en una corte paradisíaca sino en un ambiente doméstico”.

La obra de la Virgen de Tarquinia de Filippo Lippi es el ejemplo perfecto de cómo introducir una imagen sacra en un ambiente doméstico. Y es que su influencia en el convento de los carmelitas lo llevó a darse cuenta, entre otras cosas, de que lo sagrado se podía encontrar incluso en los elementos más cotidianos.