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Rome Reports

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Francisco reza ante las tumbas de bebés no nacidos en un cementerio de Roma


El Papa quiso celebrar esta conmemoración de los fieles difuntos en un cementerio en el que el dolor quizá, si no mayor, es todavía menos comprensible.

Francisco depositó varios ramos de flores en las tumbas de algunos de los pequeños que descansan para siempre en el llamado “Jardín de los ángeles”, un lugar reservado en el cementerio Laurentino para los niños no nacidos.

Tras pasar unos minutos rezando por los difuntos, el Papa saludó a alguna de las familias que habían acudido a visitar a sus seres queridos.

La misa comenzó minutos después en este cementerio romano, uno de los más grandes de la ciudad.

En su homilía, pronunciada sin papeles, Francisco invitó a no perder nunca la memoria, ni la personal ni la colectiva.

FRANCISCO
“La memoria nos hace entender que no estamos solos. Somos un pueblo. Un pueblo que tiene historia, que tiene pasado y que tiene vida. Es la memoria de muchos que han compartido con nosotros el camino. Que están aquí”.

Junto a la memoria, Francisco aseguró que la conmemoración de los fieles difuntos es también un día para la esperanza.

FRANCISCO
“Memoria y esperanza. Esperanza de encontrarnos. Esperanza de llegar donde está el amor que nos ha creado, donde está el amor que nos espera, el amor del Padre”.

Pasado, futuro y presente. El Papa explicó que son las tres dimensiones en las que se concreta este día. El pasado es la memoria. El futuro es la esperanza y el presente es el camino que se está andando. Para no errar en este camino, Francisco pidió fijarse en las Bienventuranzas.

FRANCISCO
“¿Cuál es el navegador que el mismo Dios nos ha dado para no equivocarnos de camino? Son las Bienaventuranzas que Jesús nos ha enseñado en el Evangelio. Son estas Bienaventuranzas: la mansedumbre, la pobreza de espíritu, la justicia, la misericordia, la pureza de corazón... Son las luces que nos acompañan para no equivocarnos de camino. Este es nuestro presente”.

Pese al tiempo desapacible, cientos de personas acompañaron a Francisco en esta misa que recuerda a los que ya no están entre nosotros.